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Resumen de la parashá Masei ("Estancias...")
(Continuación del texto en el Inicio)

Se reparte según sorteo los territorios para ser ocupados por las tribus.
Se delimitan las fronteras de la Tierra de Israel.

Se establece que las tribus cedan para los leviim cuarenta y ocho ciudades, ya que ellos no tienen posesión territorial.

Seis de estas ciudades servirán también como refugio para el homicida no intencionado, para que pueda huir a buscar asilo y protección en ellas. Empero, se establece la pena capital para el homicidio intencionado, alevoso y planificado, tras un juicio exhaustivo y justo.

Para preservar el patrimonio territorial tribal, las hijas de Tzelofjad (así como cualquier hija de Israel que no tuviera hermanos varones), deben contraer matrimonio con miembros de su misma tribu; ya que no se puede heredar tierra perteneciente a la tribu a otra de las tribus de Israel.


Resumen de la parashá Matot (Tribus)

Se presentan las leyes y limitaciones respecto a juramentos y promesas.Se indican los diversos procedimientos para anular o cancelar un voto.

Le anuncia Dios a Moshé su muy próximo deceso.

Dios ordena salir a la guerra contra el pueblo de Midian, para limpiar el pecado abominable al que los israelitas fueron conducidos por aquellos. Como resultado de la batalla mueren los cinco reyes y todos los hombres de Midián, así como el brujo Bileam ben Beor; no habiendo ninguna baja dentro de las filas hebreas.

Las tribus de Gad y Reuven, propietarios de numeroso ganado, piden a Moshé para no cruzar el río Jordán, y no ingresar a la Tierra Prometida. Argumentan que esta tierra en la que se encuentran es sumamente provechoso para la crianza de sus animales, y que se beneficiarían mucho permaneciendo de este lado del río.

Moshé acepta el pedido de los hijos de Gad, Reuvén y media tribu de Menashé, pero, a condición de que cumplan con el trato por ellos ofrecido, ayudar a la conquista de Canaan..


PARASHAT PINJAS

Como recompensa por el celo puesto en la defensa del honor de Dios, Pinjás, recibió la promesa de que la kehuná (sacerdocio) sería retenida por sus descendientes.

Los israelitas recibieron orden de prepararse para una guerra ofensiva contra los midianitas, quienes habían sido responsables de su degradación. Antes que esto ocurriera, Moshé y Elazar recibieron instrucciones de realizar un nuevo censo de la población (el anterior había sido hecho treinte y ocho años antes).

Ahora que la conquista de Canaán estaba a la vista, era imprescindible que Moshe constatara no sólo el número de hombres capacitados y disponibles para la guerra, sino también de integrantes de cada tribu. Esto resultaba necesario como base para la justa división de la Tierra Prometida entre las tribus. La extensión de la tierra a adjudicar a cada tribu debía ser proporcional a la cantidad de sus miembros y su ubicación geográfica sería resuelta por sorteo. Los leviím, que no participaban en la división de la tiera, fueron contados separadamente..

Tz"lofjad, miembro de la tribu de Menashé, había muerto en el desierto, dejando cinco hijas, pero ningún varón. Surgió entonces la cuestión de si las cinco hijas podían recibir la herencia del padre; de no ser así, la porción de tierra que hubiera recibido Tz"lofjad pasaría a otras manos. El caso fue llevado ante Moshé, quien lo sometió a la consideración de Dios. El dictamen final fue que si una persona no dejaba hijos, sus hijas tenían derecho a la herencia. Además, si alguien moría sin dejar descendencia, su propiedad pasaría a sus hermanos sobrevivientes o, si no lo había, a su pariente más cercano. De este modo se establecío el principio de que el título sobre la tierra debía permanecer dentro de la familia.

Dios ordenó a Moshé que ascendiera a la montaña de Avarim, desde donde podía ver la Tierra Prometida. Sabiendo que estaba próximo el fin de sus días, Moshé solicitó que fuera nombrado su sucesor. Dios respondió que Iehoshúa Ben Nun asumiría el liderazgo. Moshé debía colocar sus manos sobre él para simbolizar la transferencia de autoridad. pero , a diferencia de Moshé, que había recibido instrucciones directamente del Todopoderoso, Iehoshúa sería guiado por Elazar, el Sumo Sacerdote, quien a su vez consultaría al Altísimo por medio de los Urim y Tumim.


PARASHAT BALAK

Después de derrotar a Sijón, rey amorreo, y a Og, rey de Bashán, los israelitas se acercan a Moab, cuya gente estaba atemorizada por lo acontecido con sus vecinos. Es por eso que Balak, su rey , envió mensajeros a Bilam, un profeta que tenía enorme fama como hechicero a fin de convencerlo para que maldijese a los israelitas y, como consecuencia, pudieran los moabitas vencerlos.

Ante la petición de los enviados de Balak, que incluía ancianos midianitas, Bilam les responde que debe consultar al Eterno, quien le advierte de abstenerse de maldecidlos ya que habían sido bendecidos, previamente, por Él.

Balak sale al encuentro de Bilam, preguntándole las razones de su reticencia a lo que Bilam responde que sólo hará lo que D’s mande.

A la mañana siguiente subieron a una altura (Bamot Baal) para observar a los israelitas. Bilam le pide a Balak que construya en ese lugar siete altares y ofrecieron siete carneros y siete toros. Entonces Bilam le dice a Balak que permanezca con los sacrificios mientras el espera que Adonai se pronuncie. D’s se le aparece y escucha lo que hicieron ordenándole regresar y decir, frente a Balak y los jefes de Moab, una bendición a Israel.

Esto le acarrea los reproches de Balak, pero el insiste en que no puede decir sino lo que D’s le ordena.

A continuación se repite la misma situación en otro lugar (la cumbre del monte Pisgá), donde se construyen siete altares sacrificándose en cada uno un toro y un carnero. Bilam se aparta para encontrar a D’s y Éste nuevamente le ordena volver y bendecir a los Bnei Israel.

Un tercer intento urde Balak (ahora desde la cima del monte Peor) con siete altares, siete toros y siete carneros a sacrificar y trata de moderar el asunto diciéndole a Bilam que no los maldiga ni bendiga totalmente y quizá así D’s sería mas obsecuente.

Pero Bilam ya estaba convencido de las intenciones de Adonai, así que no necesitó ir en busca de Éste para bendecir nuevamente al pueblo de Israel . Bilam regresa a su tierra y el pueblo de Israel acampa en Shitim, en donde se prostituyen con las hijas de Moab y sus dioses.

Esto acarrea la ira del Eterno que ordena a Moshé que cuelgue a los jefes culpables. Moshé trasmite esa orden a los jueces para que la cumplan. Mientras tanto Pinjás (hijo de Eleazar, hijo de Aarón) sorprende a un israelita pecando con una medianita y los atraviesa a ambos con su lanza. Esto detuvo la mortandad que se estaba desarrollando, aunque las víctimas alcanzaron a 24.000.


Parashat Koraj
Sidrá 38ª de la Torá; 5ª del sefer Bemidbar. Entre pesukim 16:1 y 18:32.

Los ambiciosos y codiciosos Koraj (que era primo de Moshé y Aarón), Datan y Aviram, además de doscientos cincuenta líderes de Israel se rebelaron en contra de la autoridad de Moshé y Aarón, aduciendo que Aarón no tiene más derecho que cualquier otro del pueblo a ejercer las funciones del Cohen Hagadol (Sumo Sacerdote). Por decisión de Dios, el resultado de su subversión fue que se los tragara la tierra, con sus seguidores y todas sus pertenencias, exceptuando a los hijos de Koraj. Hay algunos integrantes del pueblo que se disgustan por la muerte de Koraj y de sus seguidores, ya que no reconocen el terrible crimen cometido por éstos, atribuyendo toda la responsabilidad a Moshé. Por lo cual, la furia de Dios se manifiesta a través de una plaga que amenaza al pueblo, causando el deceso de miles de personas. A pesar de haber sido inculpado injustamente, nuevamente Moshé ruega a favor del pueblo, e indica a Aarón que expíe el pecado del pueblo, merced a lo cual la plaga finaliza. Tras lo cual,se le ordena a Moshé que en el Mishkán se coloquen varas con los nombres de las distintas tribus. A la mañana siguiente, la vara de Leví, que lleva inscrito el nombre de Aarón, brota, florece y da almendras. Esto sirve como demostración pública de que Dios ha escogido a la tribu de Leví para el ejercicio del sacerdocio, y también corrobora el rango de Aarón de Cohen Gadol, y no a otra tribu, ni a otra familia en Israel.

Se ordena preservar el honor y santidad del Mishkán.

Se especifican las funciones de los leviim y los cohanim, que no pueden intercambiarse.

Se enuncian las leyes relativas a los primeros frutos (bicurim), la redención del primogénito (pidión haben) y otras ofrendas destinadas a ser santificadas.


Resumen de la Parashá SHLAJ
Números 13:1-15:41

Moshe envía doce espías a la Tierra de Canáan. Estos vuelven cuarenta días después, cargando un enorme racimo de uvas, una granada y un higo, para reportar sobre una exuberante y bondadosa tierra.

Pero diez de los espías advierten que los habitantes de la tierra son gigantes y guerreros "más poderosos que nosotros"; sólo Caleb y Iehoshúa insisten en que la tierra puede ser conquistada, como Dios indicó.

La gente llora diciendo que prefieren volver a Egipto. Dios decreta que la entrada de Israel a la Tierra debe ser demorada por cuarenta años, tiempo durante el cual la generación entera fallecerá en el desierto. Un grupo de judíos arrepentidos se avalanza sobre la montaña en el borde de la Tierra pero son rechazados por los Amalekitas y los Canaanitas.

Son entregadas las leyes de Menajot (ofrendas de harina, vino y aceite), así como el precepto de consagrar parte de la masa (jalá) a Dios cuando se hornea pan. Un hombre viola el Shabat cuando carga ramas y es castigado . Dios instruye poner flecos (Tzitzit) en las cuatro puntas de las vestimentas para recordar la observancia de las Mitzvot (perceptos Divinos).


Resumen de la parashá Behaalotja ("Cuando elevares...")

Sidrá 36ª de la Torá; 3ª del sefer Bemidbar. Entre pesukim 8:1 y 12:16.

Se enseña a Aarón el procedimiento de elevar (encender) las luces de la Menorá en el Mikdash.

Asimismo, Moshé consagra a los Hijos de Leví para que sirvan en las actividades santas del Mishkán. Por causa del pecado del 'Becerro de Oro', los primogénitos de Israel quedaron inhabilitados de ejercer las funciones sacras que les correspondía en un principio, por lo cual, Dios escogió para Sí a los descendientes de Leví. Los leviim deben prepararse durante cinco años antes de comenzar a trabajar en el Mishkán.

La edad de los que están aptos está entre los treinta y cincuenta años; tras lo cual pasa a un retiro parcial, a actividades menos agobiantes.

Luego de pasado un año de Ietziat Mitzraim, Dios estipula el Korban Pesaj. Como hay personas que por diversos motivos no podrían ofrecer el korban en su fecha correspondiente, se establece Pesaj Sheini, un mes después de Pesaj, existe la segunda oportunidad para hacerlo.

Las nubes que flotan permanentemente en las inmediaciones del Mishkán, son la señal de que el pueblo debe viajar y acampar.

Cuando hay alguna notificación para el pueblo o los líderes, estos son convocados con el sonido de dos trompetas de plata. Las trompetas también sirven para anunciar viajes, guerras, calamidades y fiestas.

Se especifica el orden en el que marchan las tribus.

Moshé respeta y admira a su suegro, Jobeb ben Reuel (alias Itró), por lo cual le pide que se una a los Hijos de Israel en su travesía y conquista de la Tierra Prometida, pero aquel declina la invitación y retorna a su patria, Midián.

Personas del pueblo murmuran malignamente acerca de Dios, por lo cual este los castiga con un fuego que los calcina. No contentos con esto, las personas que se juntaron a los Hijos de Israel en su travesía se quejan del maná y exigen comer carne, pedido insolente al que se suma buena parte del pueblo. Moshé casi se quiebra y se queja ante Dios que el sólo no puede con este pueblo. Por lo cual Hashem le dice que seleccione 70 ancianos, que conformará el primer Sanhedrín, que lo ayudará en su tarea de liderar al pueblo. También anuncia que el pueblo se enfermará de comer la abundante carne que Él mandará.

Los ancianos seleccionados para conformar el consejo de los ancianos, comienzan a profetizar cuando la presencia de Hashem aparece en el Tabernáculo, empero, dos de los ancianos profetizan estando en el campamento. Iehoshúa siente que esto es incorrecto, pero Moshé está satisfecho y feliz de que otros también tengan el don de la profecía.

Hashem hace que los israelitas tengan abundancia de codornices. Y los que habían reclamado malévolamente por carne, murieron de tanta carne con la que se atiborraron.

Miriam murmura con Aarón acerca de la esposa de Moshé, así como de las cualidades de profeta de éste. Dios castiga a Miriam con tzaraat (por haber murmurado) y aclara que no hay otro profeta de la talla de Moshé. Éste reza por ella, y la pueblo no viaja mientras aguarda su curación fuera del campamento.


RESUMEN DE LA PARASHA BEMIDBAR (NÚMEROS 1:1 – 4:20)

Con esta parashá se inicia el cuarto Libro del Pentateuco, que en castellano se ha denominado Números (el nombre hebreo, al igual que el de la parashá, significa: En el Desierto). Ese nombre obedece a que son contados, extensamente, los hijos de Israel, de acuerdo con las tribus y familias a que pertenecen.

Por orden de Adonai son primero contados los hombres mayores de veinte años, que podían guerrear. Estos alcanzaron una cifra de 603.550, excluidos los levitas, a quienes el Señor les tenía asignadas otras funciones.

Como se señaló, los levitas no fueron considerados en este recuento de hombres de armas, porque ellos estaban destinados a cumplir labores relacionadas con el culto. Entre sus obligaciones estaban el armado, desarmado, empaque y transporte del Tabernáculo y sus utensilios, además del cuidado de los mismos, prohibiéndose al resto del pueblo el acercarse a estos bienes.

Luego el Señor dispuso la ubicación que cada tribu debía mantener, tanto durante la marcha como cuando acamparan. En toda ocasión debían rodear al Tabernáculo de Reunión, de manera de mantenerlo protegido, en cuatro grupos de tres tribus cada uno, que se situaban al norte, oriente, poniente y sur de aquel. Mientras los levitas serían los más próximos del mismo.

Seguidamente, Adonai ordenó que fueran Aarón y sus hijos los que cumplieran las funciones sacerdotales y que la tribu de Leví se encargara de asistirlos en los servicios y en la custodia y traslado del Tabernáculo. Junto con ello, estipula que los levitas reemplazarán a los primogénitos para los actos del culto, pero manteniendo todos la condición de ser propiedad Suya.


RESUMEN DE LA PARASHA BEJUKOTAI

Dios señala las bendiciones que recibirá el pueblo de Israel por cumplir con las leyes ya planteadas: El campo dará su fruto; se saciarán, se asentarán con seguridad, habrá paz; la Presencia de Dios estará entre la población; se multiplicarán y reafirmará Su pacto, siendo El, Dios de Israel e Israel será Su pueblo. Expone también las consecuencias de no seguir Sus leyes: abolirá Su pacto; sembrará el pánico; la tierra no será fructífera; serán derrotados y dominados por los enemigos; se debilitarán; “añadiré golpe, según tus malos caminos” y si aún persisten en abandonar el sendero, traerá Dios espada sobre el pueblo; habrá hambre; demolerá los lugares de culto; desolará la tierra (de Israel) permitiendo que los enemigos la habiten; los esparcirá entre las naciones; sus ciudades serán destruidas, dejando inhabitada la tierra hasta que se cumplan los descansos de la tierra que le correspondía mientras vivían allí, no dándole el descanso legislado en su momento; serán perseguidos en otras tierras y sentirán temor.

Confesarán sus injusticias y las de sus padres, al rebelarse contra Dios y El rememorará Su pacto con Yaacov y la tierra abandonada. Advierte, de todos modos, que al estar en la tierra de los enemigos, no exterminará al pueblo, ni abolirá Su pacto.

Se legisla sobre la clasificación y evaluación de votos, redenciones y consagraciones, aclarando que ningún ser humano condenado, podrá ser rescatado (redimido).


Resumen de parashat BEHAR

Cada séptimo año la Tierra de Israel debe dejarse "descansar", estando vedado para el judío trabajar en ella. El Shabbat de la tierra se denomina Shnat Shemita (Año Sabático).

Un período de siete Shemitot más un año se conoce como Iovel (Jubileo), que es anunciado con el sonido del shofar en Iom Kipur. Este año también la tierra permanece en barbecho.

En cuanto a la provisión alimentaria, y ya que no se trabaja la tierra, Hashem promete darle a los judíos una cosecha abundante en los años previos, como para que el pueblo no pase hambre.

En el año de Iovel, los terrenos retornan a los que los recibieron en época de Ieoshua, y que el único dueño de la Tierra es Dios, y Éste dispuso esta ley.

También son liberados los esclavos judíos, aunque no hayan completado el mínimo de seis años de servicio. Al esclavo judío no se le puede encargar ninguna labor indigna, innecesaria o perjudicial, y no se lo puede vender; es un esclavo, pero puede ser redimido; es un esclavo, pero en definitiva de Dios, y no de otra persona. El precio de su labor debe calcularse de acuerdo con la cantidad de tiempo que resta hasta que quede libre.

El precio de la tierra se calcula de modo similar. En caso de que alguien venda su tierra patrimonial, tiene derecho a redimirla después de dos años. Si se vende una casa en una ciudad amurallada, el derecho de redención se extiende únicamente al primer año luego de la venta.

Se le prohíbe al pueblo judío aprovecharse los unos de los otros prestando o pidiendo prestado dinero a interés.
Los miembros de la familia deben redimir (salvar) a cualquier familiar que haya sido vendido como esclavo, a causa de haber empobrecido.

Se reitera la prohibición de adorar ídolos, y aun de reverenciar piedras erigidas en honor a Dios, pues esto también es considerado como idolatría.


Resumen de parashat EMOR

Los cohanim deben evitar todo contacto con cadáveres, para mantener un estado de relativa de pureza. Pueden participar de la exequias de: su padre, su madre, su esposa, sus hijos, sus hijas, sus hermanos y sus hermanas solteras. Al Cohen Gadol le está vedado toda aproximación a cualquier cadáver, aun el de un familiar cercano. Se estipulan las restricciones maritales para los cohanim.

Las personas del Pueblo no deben oficiar como cohanim.

Por su función de símbolos divinos, los cohanim deben ser respetados por el pueblo; pero, por la misma causa, ciertas personas, tales como inválidos, de linaje sacerdotal, quedan excluidos de sus funciones rituales. La terumá, ofrenda que el pueblo entrega a los cohanim, sólo puede ser ingerida por estos y por sus familias.

Los animales son ritualmente aptos para sacrificio en el Templo, luego de ocho días de vida, y si no tienen defectos físicos.

Se ordena a Israel que "santifique a Dios”, a través del comportamiento correcto en todo momento, incluso al punto de sufrir el martirio u la muerte antes de cometer asesinato, idolatría o incesto. Se estipula, pues, la prohibición de mancillar a Dios, actuando de manera incorrecta nosotros.

Se enuncian las festividades, y se prohibe la realización de melajá (trabajos creativos). Los nuevos granos cosechados no pueden utilizarse hasta después del segundo día de Pesaj, cuando se ofrece el Omer de cebada, en tiempos del Beit HaMikdash.


Kedoshim / Vaikra 19:1 y 20:27.

Nos ordena la Torá que seamos santos, tal como Dios lo es. Para lo cual cada integrante del pueblo de Israel debe cumplir los mandamientos. Se prohibe: la idolatría, comer de las ofrendas después del tiempo límite, robar, engañar, jurar en falso, retener propiedad ajena, retrasarse en el pago a los empleados, aborrecer o maldecir a otro judío, los chismes, poner un obstáculo frente a un impedido, no hacer lo justo, no ayudar al que peligra, avergonzar, vengarse, guardar rencor, mezclar distintas especies, vestir ropas de lino y lana juntos, cosechar un árbol durante sus tres primeros años, embriagarse, la brujería, afeitarse el cabello en redondo, tatuarse.

Las mitzvot positivas son: venerar a los padres y respetar el Shabbat, dejar parte de la cosecha para los pobres, amar al prójimo como a sí mismo, comer frutas de un árbol en su cuarto año en Ierushalaim, respetar el Bet Hamikdash, respetar a los sabios, ayudar a los impedidos. Mantener una vida familiar santificada por la Torá. Se reitera el tema de kashrut.

Queda como advertencia el no seguir los pasos de los idólatras, pues de así hacerlo se corre el riesgo de perder la Tierra de Israel. Es obligación hacer todo esto, para mantener la condición de santidad.


RESUMEN DE LA PERASHÁ AJAREI MOT
Sefer Vaikrá. Entre pesukim 16:1 y 18:30.


Luego de la defunción de dos de los hijos de Aarón, el sumo sacerdote, Dios le ordena a los cohanim que sean en extremo cuidadosos en todo lo que se refiere a sus actividades y procedimientos que deban desempeñar, en especial en lo referido al Mishkán, pues de lo contrario, podrían perecer, tal como ocurrió con estos hijos que mencionamos.
Luego continúa con las prescripciones para Iom Kippur, cuando el Cohen Gadol debía vestir sus ropas especiales y tras realizar ciertas preparaciones y meditaciones, debía entrar, por única vez en el año, al Kodesh HaKodashim, la parte más sagrada del Mishkán. Es su deber, también, ofrecer las ofrendas particulares para Iom Kippur, las que incluyen las dos cabras idénticas, una de las cuales al azar es designada "para Dios'", es decir que será ofrendada como sacrificio en el Templo,
mientras que la otra cabra queda "para Azazel", para ser lanzada desde un despeñadero en el desierto.

Así mismo la Torá enumera alguna de las obligaciones del individuo en Iom Kippur, tal como lo nombra la Torá: el décimo día del séptimo mes, uno debe abstenerse de comer y tomar, untarse con aceite, calzar zapatos de cuero, lavarse y tener relaciones maritales. Se estipulan distintas reglas sobre el modo de sacrificar animales, haciendo hincapié en el manejo de la sangre, pues ésta es "el alma" del ser vivo.

Se ordena cubrir con tierra la sangre del animal degollado.

Se prescriben las relaciones sexuales prohibidas de todo tipo y forma, y toda clase de perversión moral.
Se prohíbe completamente el sacrificio humano. Así como quedan terminantemente prohibidas las abominaciones que los canaaneos acostumbraban realizar.


RESUMEN DE LA PERASHÁ METZORÁ
Sidrá 28ª de la Torá; 4ª del sefer Vaikrá.

Dios transmitió a Moshé, las leyes referidas al leproso para su purificación. La persona enferma de tzaraat, era declarada metzorá y enviada fuera del campamento de la congregación, para vivir y con sus ropas rasgadas. Debía gritar “impuro, impuro”, como señal para que nadie se acercara a tocarle.

Cuando la enfermedad se reducía, la persona era nuevamente examinada por un Cohén, fuera del campamento, y así asegurarse de que la recuperación era total. Las ceremonias de purificación se extendían durante ocho días, y se observaban ciertos ritos especiales durante el primero y el último día. El Cohén ofrecía sacrificios y en el proceso de purificación se usaba madera de cedro e hisopo. El ex metzorá era declarado miembro pleno de la comunidad.

Las leyes de tzaraat se aplicaban tanto a una vestimenta como a una casa. Si las ropas mostraban signos de tzaraat, podían llegar a ser quemadas. Si una casa aparecía repentinamente marcada con rayas verdes o rojas, era cerrada por siete días. Si las rayas se extendían, las piedras afectadas eran reemplazadas por otras nuevas. La casa era revocada y las viejas piedras y el polvo eran arrojados en un área contaminada, fuera del campamento. Si aún quedaban signos de tzaraat en las paredes, todo la casa era destruida y los materiales arrojados en el área contaminada fuera del campamento.

La Torá indica sobre ciertas impurezas físicas, como ser pérdida de semen, flujo, que afectaban a las personas y por ello tenían prohibido entrar al Santuario o tocar objetos sagrados. Esta situación terminaba luego de un proceso de ceremonias específicas para su purificación.


Parashat TAZRIA, habla de la prescripción de realizar el Brit Mila, de las leyes de Tumá y Tahará (impureza y pureza) de las mujeres y detalla múltiples lesiones en la piel. La palabra TZARAAT que se traduce como afección leprosa hace referencia a una gran variedad de lesiones en la piel que estaban asociadas a otra forma de impureza. También la Torá nos habla de los detalles que debía observar el sacerdote para saber si esa persona se iba a curar o no. Los enfermos incurables vivían apartados fuera del campamento.

Este shabat se llama Shabat ha JODESH por que se lee de la tora, además de la porción correspondiente, el párrafo que habla sobre el mes de Nisan, mes de pesaj, el primero de los meses del año y según la tradición el mas importante del año, porque celebramos la gran fiesta de la liberación, del nacimiento del pueblo.


RESUMEN DE LA PERASHA SHEMINI

Terminados los siete días de ofrendas por parte de Moisés en la inauguración del Santuario tal como había sido instruido por Dios, llega el punto culminante en el octavo día, primer día del mes de Nisan, cuando Aharón y sus hijos serán consagrados como Kohanim (Sacerdotes).

De ahora en adelante el Santuario permanecerá armado y no se desmantelara al termino de los servicios (en los días anteriores Moisés lo ensamblaba al comenzar los servicios y a su termino lo cerraba) y solo los kohanim serán los encargados de realizar el Servicio Divino.

A tal efecto ellos y todo el pueblo acercan varios korbanot (ofrendas) ante el Altar según lo ordenado por Dios a Moisés, mientras este y Aharón bendicen a toda la nación y la Presencia Divina desciende al Santuario. Nadav y Abihu, los dos hijos mayores de Aharón, traen una ofrenda extraña que no esta en concordancia con lo ordenado por Dios y un fuego del Cielo los consume. Moisés consuela a Aharón que sufre en silencio e instruye a los deudos sobre su comportamiento durante el periodo de duelo.

La Torá da a continuación las leyes de Kashrut (alimentos aptos) permitiendo el consumo de la carne de aquellos animales que sean rumiantes y de pezuñas partidas y prohibiendo todo otro que carezca de alguna de estas características así como de todo tipo de insectos.

Toda ave no detallada entre las especies prohibidas son consideradas casher (aptas) lo mismo que los peces que posean escamas y aletas.

Finaliza la parasha con la declaración por parte del Altísimo de que El es Quien elevó a los hijos de Israel de la esclavitud en Egipto; así como El es Santo también ellos deben serlo.


RESUMEN DE LA PERASHA TZAV

En la perashá anterior, la Torá hablaba al pueblo indicándoles cómo debían ofrecer sus korbanot (ofrendas) y las distintas clases de korbanot existentes. En la sección Tzav la Torá se dirige a Aharón y a sus hijos enseñándoles las leyes adicionales para el servicio del Sumo Sacerdote. En lugar de "diles" (amarta) y "habla" (daver) ahora se le pide a Moisés que "ordene" (tzav) a Aharón y a sus hijos las leyes de los korbanot, implicando el extremo celo que debían tener en su servicio, exhortación que deberá ser repetida a todas las futuras generaciones. Los puntos principales de la perashá son:

1) Las cenizas del korbán Olah, tras arder toda la noche sobre el Altar, deben ser removidas en la mañana por el Kohen, luego de cambiar sus ropas especiales por otras más modestas. El Korbán Olah era ofrecido por aquella persona que olvidó cumplir un mandamiento positivo.

2) El fuego del Altar debe ser mantenido siempre encendido.

3) Se describen los korbanot especiales ofrecidos por Aharón y sus hijos, así como por sus sucesores de todas las futuras generaciones, al ser consagrados como Sacerdotes.

4) Se prohíbe comer la sangre y el sebo (una especie de grasa) del animal.

5) Se describe el korbán Minjá que es una mezcla de harina, aceite y especias, el korbán Jatá que es traído luego de una trasgresión accidental y el korbán Todá que se ofrenda en muestra de agradecimiento al Todopoderoso después de haber superado una situación difícil.


Resumen de la Parashá VAIKRá

Dios llama a Moshe a la Tienda del Encuentro y le comunica las leyes de los Korbanot, ofrendas de animales y vegetales traídas al Santuario. Estas incluyen: La “ofrenda de elevación” (olá) que es totalmente incinerada para Dios en el fuego del Altar; Cinco variedades de “ofrendas vegetales” (minjá) preparadas con harina fina, aceite de oliva y olíbano; La “ofrenda de paz” (shlamím), cuya carne era comida por aquél que traía la ofrenda, mientras que ciertas partes eran quemadas en el Altar y otras entregadas a los Kohaním (sacerdotes); Los diferentes tipos de “ofrendas de pecado” (jatat) traídas para expiar por transgresiones cometidas erróneamente por el Sumo Sacerdote,la comunidad entera, el rey o un judío ordinario; La “ofrenda de culpa” (asham) traída por una persona que obtuvo beneficio de la propiedad del Santuario,o por quien tiene duda de si transgredió una prohibición divina, o por quien “traicionó a Dios” a través de jurar en falso para defraudar.

Parashat Zajor: Siendo éste el Shabat anterior a Purim, cuando celebramos la anulación del decreto de Haman el Amalekita para destruir al pueblo Judío, la Parashá semanal es suplementada con la lectura de Zajor – recuerda (Devarím 25:17-19) en donde somos mandados a recordar la maldad de Amalek.


Resumen de la parashá Pekudei ("Cuentas...")

Después de terminar la elaboración de todas las diferentes secciones, utensilios y ropas usadas en el Mishkán, Moshé hace un completo recuento e inventario de todas las contribuciones y de todo lo realizado.

Le es presentada la obra, la cual él inspecciona, reconociendo que todo fue hecho de acuerdo con las especificaciones dadas por Dios. Por lo cual Moshé bendice al pueblo.

Dios habla con Moshé y le dice que el Mishkán debe ser establecido el primer día del primer mes, Nisan. También le explica a Moshé el orden en que se debe montar el Mishkán y todos sus artefactos. Moshé cumple con lo ordenado fielmente. Cuando el Mishkán por fin queda listo, desciende una nube sobre el Mishkán, señal de que la gloria de Dios se posa sobre él. Cada vez que la nube se aleja del Mishkán, los Hijos de Israel van tras ella. De noche, la nube es reemplazada por una columna de fuego.

Este shabat es llamado shabat shekalim debido a que se lle ademas de la porcion de la tora corespondiente un fragmento de Parashat shekalim , la primera de una serie de cuatro parshiot que se denominan “arba Parshiot” , que son introductorias a la festividad de Pesaj.


La parashat Shekalim (siclos, monedas, dinero) trata acerca de la recaudación del medio shekel, que era una donación que se imponía para cada judío en tiempos del Templo. Este dinero permitía que cada contribuyente participara y fuera tomado en cuenta al momento de realizarse las ofrendas comunitarias a lo largo del año.

Y se le tomaba en cuenta, pues por medio del recuento de los medio shekel se establecía el censo de los varones de Israel.

El concepto del medio shekel simboliza la caridad y los actos de bien, y sirve como modelo para actos de generosidad comunitarios incluso en la actualidad.

Al mismo tiempo, es un recordatorio que nadie en soledad puede llevar una vida de integridad, pues ninguno aporta ni más ni menos que medio shekel, la mitad que se completa y complementa con la otra mitad que proporciona otra persona de la comunidad.


Resumen de la parashá Itró ("Itró...")

Sidrá 17ª de la Torá; 5ª del sefer Shemot.

Itró, el suegro de Moshé, tras escuchar las maravillas y milagros que Dios hizo para los Hijos de Israel en el momento de su liberación, llegó a donde éstos se encontraban en el desierto. Venía acompañado por su hija Tzipora, que era la esposa de Moshé y sus nietos, los hijos de Moshé.

Itró, le sugiere a Moshe que sean elegidos jueces secundarios, que entiendan en las causas menores. Este planteo de organización le daba la chance a Moshé para atarearse en los temas más importantes. Moshé acepta el sabio consejo.

Luego, los Hijos de Israel llegan al Monte Sinaí para hacer el acto de entrega de la Torá. El pueblo declara su aceptación, su devoción a los mandamientos que Diosinscriba en ella.

Acto seguido, y ya dispuestos todos los actores para el momento de la entrega, Dios establece un perímetro en el cual está prohibido entrar, que es el área que rodea la montaña y la misma.

Y se ordenan los preparativos de tres días para recibir la Torá.

Al tercer día de espera, el día cincuenta después de la salida de Mitzraim, en una atmósfera trascendente, enmarcada por truenos, fuegos, estruendos y relámpagos, las voces de Dios parecen reverberar desde las laderas de la montaña. Haciendo oír sus palabras-

Él está declarando al Pueblo Judío lo que nosotros conocemos como los Diez Mandamientos:

1. La presencia de Dios irreductible y no hay otro dios aparte de Él, que liberó a Israel de Mitzraim
2. No tener otros dioses, ni adorar imágenes de cualquier tipo, ni proceder como idólatras
En este preciso momento, el abrumado pueblo, pide que Moshé sirva como intermediario entre Dios y ellos, ya que les es imposible soportar el clamor profundo de las voces divinas. Por lo cual, Dios le ordena a Moshé que suba al Har Sinaí, y que el pueblo aguarde, mientras permanecen fieles a Él que los rescató y frente a ellos se presentó. Y continuó con el resto de los mandamientos, que son:
3. No usar el nombre de Dios, ni jurar en vano
4. Recordar el día de Shabbat, como señal de la creación del mundo, no crear en este día
5. Honrar a ambos padres
6. No asesinar
7. No cometer adulterio
8. No robar (según algunos esto es: no raptar a un hebreo)
9. No atestiguar en falso
10. No codiciar


Resumen de la parashá Beshalaj
("Cuando envió...")

Sidrá 16ª de la Torá, 4ª del sefer Shemot.

Paró, hastiado de las plagas enviadas , e instado por todo el dolor de su nación, decide permitir que los Hijos de Israel emprendan la ruta hacia la libertad.

Dirigiendo la procesión multitudinaria va Dios, quien indica la ruta con columnas de nubes de día y otras de fuego por la noche. No toman el camino más directo hacia la Tierra Prometida, ya que Dios no quiere enfrentar de inmediato a los recientes libertos a una dura batalla contra los guerreros plishtim (filisteos).

Mitzraim decide perseguir a los esclavos fugitivos con lo más selecto de su ejercito. Los Hijos de Israel temen la próxima presencia de sus antiguos amos, pero la divinidad extiende su manto protector sobre el despavorido pueblo. Para cruzar el Mar Rojo ordena que Moshé alce su cayado y golpee las aguas, entonces Dios las partirá en dos, para que el pueblo pase a salvo. El pueblo se resiste a cruzar, hasta que por fin, guiados por la valentía de algunos pocos, todos se atreven a cruzar hacia la completa liberación material de sus opresores.

Paró tiene su corazón endurecido , e instiga a sus soldados a perseguir a los esclavos huidos, para lo cual se atreven a adentrarse en el terreno seco que quedo entre las dos paredes de agua. Estando en medio del río secado, Dios hace retornar las aguas a su cauce, hundiendo y ahogando a los temidos perseguidores.

Moshé y Miriam expresan junto a hombres y mujeres sus alabanzas y cánticos de agradecimiento (la famosa "Shirat Haiam" – Cántico del mar).

Luego de viajar durante tres días encuentran aguas amargas para beber, en el lugar llamado Marah, y el quejumbroso pueblo no tarda en elevar sus clamores insolentes, aunque comprensibles. Moshé lanza un tronco a las aguas, y éstas, milagrosamente, quedan en perfecto estado de ser consumidas. Les es ordenado a los hebreos que si respetan las órdenes divinas, ningún mal, de los ocurridos a los egipcios, les acontecerá a ellos.

Luego son el pueblo insiste en quejarse, ahora exclaman que en Mitzraim vivían mejor, allí tenían buena comida. Entonces Dios envia miles de perdices, así satisfacen su ansia de carne y luego comienza a proveerlos de man (maná), que es un alimento maravilloso que todas las mañanas, excepto Shabbat, aparecía en los campos. El pueblo recogía su porción diaria, dos el viernes, y así tenían satisfecha su hambre. Estaba prohibido recoger doble porción cualquier día, a no ser viernes, ya que de este modo se podía cumplir con el descanso sabático. Y quedó instaurada las prohibición de traspasar el límite de terreno sabático.

Una porción de man quedó guardado como testimonio para las futuras generaciones no conocerán este maravilloso alimento que los acompaño a los hebreos durante su extensa travesía por el desierto.

Nuevamente los israelitas claman por sed, y ahora en Refidim, Moshé, frente a la delegación de los honorables ancianos, al golpear con su bastón una roca, milagrosamente, hace que surja agua fresca.

En ese momento el pueblo de Amalek ataca.

Es el joven Iehoshúa quien se pone al frente de las huestes de Israel, mientras Moshé desde la cima de un montículo ora por su bienestar y fortalece espiritual y moralmente al ejército. Israel logra debilitar a los poderosos enemigos y zafar de ellos.
Queda ordenado que se recuerde por siempre la pusilanimidad de Amalek y su deshonrosa actitud hacia los extraviados y poco organizados hebreos.


PARASHAT BO. Resumen:

El Dios de Israel le dice a Moshe que vaya hacia el Faraon pero que endurecerá el corazón del rey egipcio para que a través de las milagrosas plagas el mundo conozca para siempre que El es el Unico Dios y se les transmita ese mensaje a los hijos y a los hijos de los hijos. Moshe y Aaron se presentan ante el Faraón y le advierten que si no libera a los hijos de Israel sobrevendrá la plaga de las langostas que será muy severa. Pero el acepta liberar solo a los hombres, mas Moshe insiste en que todos deben ir.

Durante la plaga, el Faraon llama a Moisés y a Aaron para que quiten las langostas y admite que ha pecado.

Dios pone fin a la plaga pero endurece el corazón del Faraon quien una vez mas no los libera. Entonces sobreviene la plaga de la oscuridad. Todo el país, excepto para los israelitas, queda inmerso en la mas espesa oscuridad que llega a ser palpable. El Faraon llama a Moises y le dice que saque a todos los judíos de Egipto, pero sin sus ganados. Moises le responde que no solo se llevaran todos sus ganados sino que también el pondrá en sus manos del suyo propio para ofrendar a Dios.

Moises anuncia que Dios traerá una plaga mas, la muerte de los primogénitos, y luego los Hijos de Israel dejaran Egipto. Di-s endurece el corazón del Faraon otra vez, y este expulsa a Moises de ante su presencia advirtiéndole que si lo ve otra vez, lo mandara a matar.

Dios le dice a Moises que el mes de Nisan será el primero del calendario.

Se ordena a los Hijos de Israel que tomen un cabrito en el décimo día del mes y que lo guarden hasta el día 14. Para entonces, lo faenaran como sacrificio de Pesaj, con la sangre pintaran la puerta de su morada y comerán su carne en la cena familiar. La marca en la puerta será una señal para que Di-s pase de largo por sus casas cuando mate a los primogénitos de Egipto.

El pueblo judío deberá recordar por siempre este día del Éxodo de Egipto, y no comerá jametz (harina fermentada) en los siete días de Pesaj por todas las generaciones.

Moises transmite los mandamientos Divinos y el Pueblo Judío los cumple perfectamente.

Dios manda la plaga final y el Faraon deja salir a los Judios.

Dios transmite a Moises y a Aaron las leyes concernientes al pidion haben (redención del primogénito varón) y a los tefilin.


Resumen de la parashá SHMOT (NOMBRES)
Sidrá 13ª

El pueblo de Israel se multiplica y prospera en Egipto. Amenazado por la creciente cantidad de Israelitas, el Faraón los esclaviza y ordena a las parteras hebreas Shifra y Pua, matar a todos los varones que nazcan. Cuando ellas no cumplen, manda a su propia gente a arrojar a los bebes hebreos al Nilo.

Iojeved, la hija de Levi, y su marido Amram tienen un hijo. El niño es colocado en un canasto en el río, mientras su hermana, Miriam, observa desde lejos. La hija del Faraón descubre al niño, lo cría como propio y lo llama Moshe.

Ya de joven, Moshe deja el palacio y descubre las dificultades de sus hermanos. Ve a un egipcio golpeando a un hebreo y mata al Egipcio. Al próximo día ve dos judíos peleando entre ellos; cuando los advierte, éstos revelan lo que Moshe hizo el día anterior, así viéndose forzado a huir de Egipto hacia Midián. Allí rescata a las hijas de Itró, se casa con una de ellas – Tzipora, y se vuelve el pastor del ganado de su suegro.

Dios se aparece a Moshe en una zarza ardiente al pie del Monte Sinaí, y le instruye ir hacia el Faraón y exigirle: "Deja ir a mi pueblo, para que Me sirvan". Aarón, el hermano de Moshe, es designado como su portavoz. En Egipto, Moshe y Aarón reúnen a los ancianos del pueblo de Israel para decirles que el tiempo de la redención llegó. La gente les cree; pero el Faraón se niega a dejarlos ir, además intensificando el sufrimiento del pueblo.

Moshe retorna hacia Dios y protesta: "¿Por qué has hecho el mal con esta gente?". Dios le promete que la redención está cercana.


Resumen de la parashá Vaieji ("Y vivió...")

Sidrá 12ª de la Torá; 12ª y última del sefer Bereshit.

Después de vivir Iaacov diecisiete años en Mitzraim, y siendo de ciento cuarenta y siete años de edad, le ruega a su hijo Iosef que le prometa que al morir será sepultado en la Cueva de Majpelá, donde yacían los restos familiares. Pasado un tiempo Iaacov enferma y Iosef trae a sus dos hijos Menashe y Efraim para que reciban la bendición del patriarca. Iaacov otorga a ambos nietos la calidad de hijo suyo, tal como los propios. La sucesión no era para Iosef, directamente, sino que sería recibida por sus hijos mayores.

Al estar Iaacov ciego, no reconoce claramente a los hijos de Iosef, pero los besa y abraza, feliz de que su hijo siga vivo y sea poderoso, y de poder ver a los nietos del hijo que una vez supusiera muerto.

Iaacov los bendice, comenzando por Efraim, el más joven, y a pesar de la insistencia de Iosef para que sea bendecido primero el mayor, Iaacov no modifica su actitud y bendice primero a Efraim.

Luego son convocados los hijos de Iaacov para despedirse del padre y ser bendecidos por él. Para cada hijo una bendición acorde a su carácter actual, y a la futura cualidad de las tribus que de ellos saldrían. Finalmente les recuerda su deseo de ser sepultado en la tierra de sus antecesores, y fallece.

Iosef lloró por su muerte, luego ordenó que fuera embalsamado, mientras todo Mitzraim lloraba junto a su virrey. Una gran y digno cortejo fúnebre acompañó a la familia hasta la Cueva de Majpela en Jevron. Después de la muerte de Iaacov, los hermanos temen que Iosef se tome la venganza ahora por lo cual le enviaron decir que el padre había solicitado el perdón para ellos. Pero Iosef responde que nada deben temer, todo lo contrario, él se preocuparña de proveerlos y resguardarlos, porque comprende que fue Dios el que lo envió a Mitzraim y no sólo la envidia y los celos de los hermanos.

Iosef fallece en Mitzraim viendo hasta los bisnietos de Efraim. Antes de morir predice que Dios va a sacar a los judíos de Mitzraim, y hace prometer a sus hermanos que van a sacar sus restos de Mitzraim. Iosef muere a los ciento diez años de edad y es embalsamado y puesto en un sarcófago en Mitzraim.


Resumen de VAIGASH Sidrá 11ª de la Torá;

Yehuda intercede frente al poderoso Vicerrey egipcio (Iosef) para que indulte a su hermano Biniamin, poniéndose él a disposición en su lugar. También le recuerda como se fueron sucediendo los hechos hasta el momento presente, como para destacar la inocencia completa de todos los hermanos, y la severidad de Iosef. Como final recurso le recuerda al ministro la debilidad y cercanía de la muerte de su padre.

Iosef ya no pudo contener sus emociones reprimidas, y se desenmascara ante sus hermanos, interesándose por el bienestar del padre.

Al ver que sus hermanos se avergüenzan y temen, les da garantías de que no tomará represalias por sus conductas perversas anteriores, pues reconoce que es H' el que organizó todo esto para preservar a la familia de Iaacov con vida en los momentos de crisis económica.

Iosef solicita que traigan al padre, y al resto de la familia para radicarse momentáneamente en Mitzraim.

En un primer momento, Iaacov no hace caso de las noticias, pero llega a convencerse que su hijo perdido y preferido Iosef aún vive, y siente como revive, luego de más de veinte años de pesar y duelo.

Iaacov y toda su familia y sus posesiones se mudan a Goshen. Dios a través de un sueño le anuncia a Iaacov su permiso para descender a Mitzraim, y le asegura que estará con ellos, y que en un futuro El los hará regresar con bien a su tierra de heredad.

En Goshen, padre e hijo se reencuentran y se funden en un abrazo teñido por los llantos de felicidad y melancolía de Iosef.

Merced a la sabiduría de Iosef, el faraón se va convirtiendo de a poco en el dueño y señor de todas las posesiones y de todas las personas en Egipto; pues las personas llegan al extremo de venderse a ellos mismos como esclavos a cambio de comida. Los únicos que mantienen su condición privilegiada son los sacerdotes egipcios, a quienes Paró soporta económicamente.

Con el transcurso del tiempo la casa de Israel se expande y crece.


Resumen de MIKETZ Sidrá 10ª de la Torá

Dos años más tarde, de que Iosef fuese encarcelado, Paró tiene dos sueños enigmáticos y no está satisfecho con ninguna de las interpretaciones que son ofrecidas para explicarlos. El escanciador de Paró se acuerda que Iosef había interpretado su sueño mientras estaban en la prisión juntos, e Iosef es liberado inmediatamente.

Iosef interpreta que dentro de poco tiempo habrán siete años de una abundancia no común, seguidos por siete años de un hambre muy severo. Iosef le sugiere a Paró que escoja un hombre inteligente para aprovechar los años de abundancia y planear los años de hambre. Paró, reconociendo el espíritu de Dios en Iosef, lo elige como virrey para que se encargue de todo el proyecto.

Paró le da a Iosef un nombre egipcio, Tsofnas-Paneaj, y escoge a Osnat, la hija del ex dueño de Iosef, como la mujer de Iosef. Como resultado del plan de Iosef, Egipto se convierte en el granero del mundo durante los años de hambre. Iosef tiene dos hijos, Menashe y Efraim. Iaacob, escuchando que había comida en Egipto, manda a sus hijos a comprar provisiones. En Egipto, los hermanos se presentan ante Iosef y se prosternan ante él, cumpliendo así su profecía. Iosef los reconoce inmediatamente, pero ellos no lo reconocen a él en su nueva encarnación como virrey de Egipto., Iosef se comporta con ellos muy duramente, acusándolos de ser espias extranjeros. Después de interrogarlos, Iosef les vende comida, pero se queda con Shimón hasta que traigan al hermano menor de ellos, Biniamin, como prueba de su honestidad.

Regresan a su padre Iaacob y le cuentan todo lo acontecido. Al comienzo Iaacob se niega a darles a Biniamin para llevarlo a Egipto, pero como el hambre crece tan intensamente, acepta. Iehudá garantiza la seguridad de Biniamin, y todos vuelven a Egipto. Después de averiguar sobre el bienestar de su padre, Iosef recibe a los hermanos como invitados honorables. Sin embargo, cuando ve a Biniamin casi no puede controlar sus emociones y sale corriendo de la habitación y llora. Secretamente le ordena a sus sirvientes que pongan otra vez el dinero en las bolsas, y que le agreguen su copa en la bolsa de Biniamin. Cuando la copa es descubierta, Iosef pide que Biniamin sea su sirviente como castigo.


Resumen de VAIESHEV Sidrá 9ª de la Torá

Iaacov, se radicó en la tierra que le fuera prometida a su familia, por ese entonces conocida como la tierra de Canaan.

Él prefirió a uno de sus hijos, Iosef que era el primogénito de su extinta esposa Rajel, por sobre el resto de sus hijos, provocando de esa manera que se intensificaran las disputas familiares, y un intenso malestar y odio entre los hermanos. Entre los actos de favoritismo la parashá destaca el regalo de una prenda de vestir propia de príncipes, como lo era una túnica multicolor.

Iosef irrita constantemente a sus hermanos, llevando a Iaacov habladurías acerca de ellos y también al narrarles sus sueños, en los cuales se representaba como un poderoso señor que avasallaba a sus hermanos y familia.

Iosef es enviado a visitar a sus hermanos, que a la sazón pastorean el ganado lejos del hogar, habiendo llegado a Shejem, los hermanos lo distinguen y deciden matarlo . Pero, siguiendo el consejo del primogénito Reuven, prefieren destrozarle la túnica de privilegiado y echarlo a un pozo seco en medio del desierto, para decidir qué hacer con él. Yehudá convence a los hermanos para que lo vendan a una caravana de mercaderes y esclavistas Ismaelitas que acertaban a pasar por ahí; de esa manera procuraba salvarle la vida, aun a costa de la esclavitud forzosa.

En tanto, Iosef es vendido como esclavo a Potifar, el jefe de cocineros o verdugos del Faraón de Mitzraim.

El hijo de Yehudá Er muere, como castigo por su conducta sexual extraviada, ya que con la misma impide la fertilización de su esposa Tamar.

El segundo hijo de Yehudá, Onan siguiendo la costumbre de no dejar a un hermano sin descendencia masculina se une a la viuda Tamar, pero, también fallece, por similares causas que su hermano. Al quedar Yehudá viudo, mantiene relaciones sexuales con su nuera Tamar, ignorando que era ella, naciendo de esta unión el hijo que proveerá la descendencia abundante de la tribu de Yehudá, y posteriormente el Reino de similar nombre, así como la estirpe real de David.

Iosef, es elevado de condición de simple esclavo a jefe de casa, pero, la esposa de su amo lo acusa falsamente de intentar violarla y es encarcelado. En prisión, Iosef nuevamente tiene éxito en sus acciones y es destacado, elevando su rango al de prisionero a cargo de la prisión.Allí, entre otras cosas, interpreta sueños, los más famosos los de dos ministros del Faraón que fueron encarcelados por supuestos, o ciertos, crímenes contra la majestad. Al ministro de bebidas le interpreta que será devuelto a sus importantes actividades en Palacio, mientras que al ministro de panificados le predice que será colgado por Faraón.


¿Qué dice la Torá esta semana?
Vaishlaj ("Y envió...") Sidrá 8ª sidrá de la Torá

El patriarca Iaacov retorna a Canaan , y teme enfrentarse con su hermano (Esav), por lo cual manda mensajeros con regalos que tienen la intención de apaciguarlo. Los enviados le informan que su hermano está acompañado por un ejército de cuatrocientos hombres. Iaacov teme por su vida y la de los suyos, por lo cual se prepara de tres maneras: divide el campamento y reza; se alista para el enfrentamiento bélico y envía presentes vistosos a su hermano.

La víspera de su encuentro Iaacov lucha contra un misterioso personaje, que no se conoce a ciencia cierta su procedencia o sus características.

Lo único certero es que ambos se agotan en el batallar hasta el amanecer, sin lograr uno superar al contrario plenamente.
Iaacov es herido en el tendón de la pierna izquierda.

El misterioso personaje le informa que Iaacov se ha hecho acreedor de un premio, su nombre ya no será Iaacov (el torcido o aferrado al tobillo), sino Israel (el que venció al hombre y a el misterioso personaje prominente; o también la persona recta).

A la mañana, el reencuentro no estuvo teñido de sangre, sino que los hermanos se reconcilian, se besan, se abrazan, y lloran, sin embargo no permanecen juntos, cada cual continúa su vida alejado del otro. El patriarca comienza a desplegarse por el territorio de la Tierra Prometida, y a entrar en contacto con sus habitantes. Dina, la joven hija de Iaacov, es seducida por Shejem hijo de Jamor, un príncipe cananeo, y mantienen relaciones sexuales . Shimón y Leví, dos de los hijos de Iaacov, engañan a la población regida por Shejem y los aniquilan a todos, a pesar de haber pactado un acuerdo de paz.
Dios ordena a Iaacov ir a Bet El y erigir allí un altar.

Estando aún de travesía, la mujer predilecta de Iaacov pare por segunda vez, dando a luz a Binamin, y muere, siendo enterrada en Beit Lejem.

Iaacov erigió un monumento recordatorio sobre su tumba que perdura hasta nuestros días.

Itzjak muere a la edad de ciento ochenta años, y sus hijos le entierran. Por último, se mencionan los descendientes de Esav.

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