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¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat VAIETZE ("Y salió...")
Sidrá 7ma de la Torá
Iaacov deja Beer Sheva para ir a Jaran, en donde vive su familia materna. Iaacov es sorprendido por el ocaso en el "Lugar" – (según la tradición sería el Monte Moriá, allí Avraham Abinu amarro a Itzjak dispuesto a sacrificarlo y lugar del futuro Beit HaMikdash).
Iaacov se acostó a dormir y soñó, viendo en sueños ángeles que ascendían y descendían una escalera que unía el cielo y la tierra.
Dios le prometió darle la tierra de Israel y también que sus descendientes serían una gran nación y le aseguró la protección divina.
Iaacov despierta y promete ser creyente en el Eterno, en tanto reciba de Él protección en su travesía.
Al alcanzar la ciudad de Jaran halla a su prima Rajel en el pozo de agua de la localidad.
Iaacov solicita de su tío, Lavan, poder desposar a Rajel, retribuyendo con siete años de trabajo.
Lavan parece aceptar, y tras los prometidos siete años, lo engaña y le entrega a su hija mayor, Lea, en lugar de la querida por Iaacov, Rajel.
Iaacov trabaja otros siete años por Rajel.
Iaacov y Lea tienen cuatro hijos: Reuven, Shimon, Leví y Yehudá.
En tanto Rajel, que es la esposa más amada, es estéril y cela a su hermana abundante en hijos, por lo cual le entrega a su marido como concubina a su sierva Zilpá. Zilpá pare a Gad y a Asher.
Y Lea vuelve a parir, naciendo ahora: Issajar, Zevulun y una hija Dina. Tras esto, Dios abre el útero de Rajel y permite que tenga un hijo: Iosef.
Iaacov, decide regresar a su hogar, luego de sortear un nuevo engaño (esta vez económico) que su Laban intentó contra él.
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat TOLDOT Sidrá 6ta de la Torá
Durante sus primeros veinte años de casados, Itzjak y Rivká no tuvieron hijos. Rezaron a Dios y El atendió sus oraciones y los bendijo dándoles mellizos. Eisav, el mayor, era un hombre de campo, un cazador. Iaakov, el menor, era un pastor.
Cierto día Eisav volvió a su hogar desde el campo, muy cansado, y advirtió que Iaakov estaba cocinando lentejas rojas. Eisav le dijo a Iaakov: "Dame rápido un poco de ese guiso para comer, pues estoy cansado".
Iaakov respondió: "Véndeme a cambio tus privilegios de primogénito". Y así fue. Iaakov le dio a Eisav pan y lentejas a cambio de los derechos de primogenitura.
Itzjak había envejecido y perdido la vista, y sintió que había llegado el momento de bendecir a su hijo mayor. En consecuencia, pidió a Eisav que fuera al campo a cazar y que convirtiera la presa en un plato sabroso para él. Luego lo bendeciría. al oir esta conversación, Rivká vistió a Iaakov con ropas de Eisav, cubrió sus manos y su cuello con piel de cabra para que para que pareciera al tacto tan velludo como Eisav, y lo envió a ver a Itzjak y llevarle una sabrosa comida hecha con carne de cabra y pan, que ella había preparado. La voz de Iaakov despertó las sospechas de Itzjak, pero luego se tranquilizó al sentir las manos "velludas" como las de Eisav. Itzjak, preparado para bendecir a su hijo, le pidió que se acercara. Iaakov así lo hizo y besó a su padre. Itzjak bendijo a su hijo diciendo: "Dios te dé del rocío del cielo y de las grosuras de la tierra, y abundante trigo y vino. Sírvanse pueblos y porsternense delante de ti naciones....Los que te maldijeren serán malditos, y benditos los que te bendijeren".
Tan pronto como Iaakvo hubo salido, regresó Eisav y la verdad fue descubiera. Sin embargo, Itzjak no revocó su bendición a Iaakov. En lugar de ello aceptó bendecir también a Eisav y predijo que sus descendientes vivirán por la espada y serivirían a los descendientes de Iaakov en la media en que éstos se comportarán correctamente. Pero si los descendientes de Iaakov se desviaran del sendero de la Torá, los de Eisav se liberarían de esta obligación.
Eisav estaba muy perturbado por la artimaña de Iaakov y planeó matarlo ni bien muriera su padre. Para evitar esto, Rivká instruyó a Iaakov a fin de que abandonara su hogar y viviera en la casa de su hermano Lavan, en Jarán.
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat JAIEI SARA Sidrá 5ta de la Torá Comienza la parashá con la muerte de la primera de las matriarcas de nuestro pueblo, Sara, quien fallece a la edad de ciento veintisiete años. Avraham, su marido se encarga de los trámites y preparativos para su sepelio, para tal fin negocia con Efrón el Hitita, y adquiere a gran precio la cueva de Majpelá, y la tierra de los alrededores, lo que hoy en día se encuentra en Jebrón.
Luego, retorna a las preocupaciones del diario vivir, ahora reconoce que ha llegado el momento de casar a su hijo Itzjak.
Para lo cual encarga a su siervo de mayor confianza que viaje hasta su tierra natal, y de entre las muchachas del lugar consiga la más adecuada para continuar la saga familiar.
Y advierte encarecidamente que no sea tomada por esposa para Itzjak una de las hijas de la tierra de Canaan, pues no eran de correcto proceder. El mayordomo llega hasta el país de los arameos, Aram Naharaim, a la ciudad cuna de Najor padre de Avraham, y entonces se dirige a Dios para que sea Éste el que le procure, por medio de una señal, la mejor esposa para Itzjak.
Al caer la tarde, el siervo con sus camellos llega al abrevadero de la localidad, justo cuando Rivká se encuentra allí. Le solicita agua para saciar su sed. Diligente Rivká le da agua, y además extrae del pozo suficiente agua para sus sedientos camellos. Esta muestra de humildad y generosidad, sirven como señal para el siervo, quien se percata que rápidamente ha hallado lo que venía a buscar.
Itzjak al conocer a Rivká, la lleva a residir al alojamiento de su madre, luego la desposa.
Más tarde, Avraham contrae enlace nuevamente, ahora con una mujer llamada Ketura. Ketura y Avraham tienen seis hijos, a los que Avraham envía al Este colmados de riquezas.
Avraham fallece a la edad de ciento setenta y cinco años, luego de una vida plena, siendo sepultado por sus dos hijos mayores en la cueva de Majpelá, junto a su mujer Sará.
Finaliza la parashá mencionando los doce hijos de Ishmael.
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat VAIERA Sidrá 4ta de la Torá;
Mientras Abraham estaba sentado a la entrada de su tienda esperando recibir visitantes, aparecieron tres individuos corrió a darles la bienvenida y a agasajarlas en la forma más hospitalaria.
Uno de ellos le informó a Abraham que en un año su esposa Sará daría a luz a un niño.
Dios decidió informar a Abraham de Su intención de destruir las dos ciudades perversas de Sodoma Y Gomorra. Cuando Abraham se enteró de esto, se despertó su misericordia y se dirigió a Dios con una plegaria en favor de los habitantes de ambas ciudades, argumentando que los hombres justos no deberían ser destruidos junto con los malvados.
Obtuvo, entonces, la promesa de la divinidad de perdonar a la comunidad entera si se hallaran entre ellos por lo menos diez hombres rectos.
Dos ángeles llegaron a Sodoma. Los ángeles informaron entonces a Lot que Dios tenía la intención de destruir la ciudad. Sin perder un instante lo tomaron a él, a su esposa y sus dos hijas, y los ubicaron fuera de la ciudad. Les advinieron que no se dieran vuelta para mirar la destrucción de esa urbe. Ellos serían salvados sólo por el mérito de Abraham y en consecuencia, no tenían derecho a observar el castigo de los demás.
Luego Dios derramó azufre y fuego sobre las ciudades de Sodoma, Gomorra y la planicie que las rodeaba. Toda el área fue destruida. La esposa de Lot desobedeció la advertencia de los ángeles: se dio vuelta para contemplar la destrucción y, como castigo, fue convertida en una estatua de sal.
Transcurrió un año y Dios recordó a Sará tal como había prometido. Ella dio a luz a un niño, al que Abraham llamó Itzjak, y lo hicieron circuncidar a los ocho días. También le prometió que Ishmael sería padre de una gran nación.Dios ordenó a Abraham que tomara su único hijo, al que amaba tanto, el hijo de su vejez, Itzjak, y lo ofrendara en sacrificio en la montaña de Moría.
Abraham no titubeó ni por un instante. Y decidió obedecer, justo antes de ejecutar el sacrificio escucho una voz:
"¡Abraham, Abraham!", Que le indico que no hiciera daño a Itzjak. Ahora era evidente, a todas luces, que Abraham era verdaderamente temeroso de Dios y no había necesidad de sacrificar a Itzjak. Abraham encontró un carnero cuyos cuernos se habían enredado entre los arbustos, y lo sacrificó en lugar de su hijo. Dios le prometió que por el mérito de su gran acción Él lo bendeciría, sus hijos serían numerosos y sus descendientes heredarían las ciudades de sus enemigos.
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat LEJ LEJA Sidrá 3ra de la Torá; Al principio de la Parshá de esta semana, Dios ordena a Avram a abandonar su pais a dejar a su familia y su casa paterna y a viajar a un pais desconocido en donde Hashem le convertirá en una gran Nación.
Hay hambre en el pais, y Avram se ve obligado a buscar comida en Egipto. Pecibiendo que la belleza de su mujer puede causarle la muerte, a manos de los ejipcios, Avram le pide a Sarai que diga que es su hermana. Sarai es llevada al Faraón, pero Dios aflije al Faraón y a su corte con severas plagas y Sarai es puesta en libertad
Después de una disputa que los pastores tienen sobre los derechos de apacentar el ganado, Lot decide separarse de su tio.
Lot se va a vivir a la rica pero corrupta ciudad de Sodoma en el fertil valle del Jordán.
Una guerra empieza entre los Reyes de la región y Sodoma es vencida. Lot es tomado cautivo. Junto con parte de sus hombres Avram rescata a Lot, milagrosamente venciendo a fuerzas muy superiores a las suyas. Después de la batalla Avram rehusa tomar botín.
Sarai es estéril y decide dar a su sirvienta egipcia Hagar a Avram con la esperanza de que les dé un hijo. Cuando Hagar se encuentra en estado de embarazo, empieza a actuar de un modo arrogante. Sarai se comporta duramente con ella y Hagar se escapa. Un ángel le dice que vuelva, y da a luz a Ismael.
La Parashá acaba con la orden que Dios da a Avram y a sus descendientes de circuncidarse, como convenio entre Dios y la simiente de Avram.Dios les cambia el nombre a Avram y Sarai por Avraham y Sara. Hashem le promete a Avraham que va a tener un hijo, Yitzjak, (Isaac), á pesar de su avanzada edad. Avraham tiene 99 años cuado nace Isaac y Sara 90. Avraham se circuncida, circuncida a sus dos hijos y a todos los que viven en su casa.
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat NOAJ Sidrá 2ª de la Torá Cuenta la Tora que desde el primer hombre (Adam) hasta Noaj vivieron diez generaciones, desde un punto de vista social las relaciones se hicieron más complejas y organizadas en estratos, pero desde una perspectiva de la moralidad, la decadencia social se va incrementando, la integridad se pervierte paulatinamente, el vicio, la corrupción, la idolatría, la plena maldad invaden todos los recovecos de la creación. Dios hastiado de ésta, decide acabar con toda vida, para lo cual planifica enviar un terrible diluvio sobre la tierra, e inundar todo y a todos. Pero, observa que Noaj, es el único descendiente de Adam que es justo, inocente y recto de todos los miembros su generación.
La divinidad instruye a Noaj para que construya un arca con la cual podrán él, su familia y dos animales por especie, salvarse del diluvio. Muchos años lleva la enorme construcción del arca, pues Dios aguarda que la civilización maligna recapacite y se torne a la bondad. Sin embargo, finalmente envía durante cuarenta días y cuarenta noches una continua lluvia, las aguas llegan a tapar las cimas más elevadas de la tierra.
Luego de otros ciento cincuenta días las aguas comienzan a retroceder, hasta que en el decimoséptimo día del séptimo mes, el arca vara en las estribaciones del monte Ararat. Noaj envía a un cuervo y luego a una paloma, para comprobar si la tierra ya estaba libre de la feroz inundación. La paloma regresa, señal de que no había encontrado donde posarse. Deja pasar una semana para volver a soltar la paloma, la cual, al anochecer, trae en su pico la rama de un olivo. Tras otra semana de espera, vuelve a mandar al ave, la cual no retorna, lo que es señal que el ave encontró algún sitio para su reposo, es decir, tierra seca y firme.
En este momento Dios ordena a Noaj y a su familia a que salgan del arca, y pueblen nuevamente la tierra.
Luego de que Noaj fuera el que salvara a los animales, queda permitido que él y sus descendientes se aprovechen de la carne animal como alimento, cosa que estaba prohibida anteriormente.
Luego de esto, cuando la tierra se pobló, una sola lengua era hablada y un solo pensamiento era compartido por las naciones unidas. Rebelándose contra el Eterno erigen una torre que quiere penetrar los cielos para destronar a Dios del mando del mundo, la afamada Torre de Babel. Esta rebelión tuvo como consecuencia la aparición de los diferentes idiomas, de las dificultades de comprensión entre las personas, así como la cruel fragmentación de la sociedad y su dispersión geográfica.
Finalmente se enuncia la genealogía de diez generaciones que va desde Noaj hasta Avram, y se introduce a éste y su familia en el relato bíblico.
¿Qué dice la Torá esta semana? (Continuación del texto en el Inicio)
Parashat BERESHIT
Comienza la lectura de la Torá con el relato de la Creación, y Dios creando el cielo y la tierra, de la nada. . Creó el universo en su totalidad, incluyendo el concepto de tiempo, de la nada.
Así el primer día creó la luz y la oscuridad; el segundo día separó las aguas del cielo y la tierra; el tercer día juntó las aguas en un lugar; el cuarto día creó el sol y la luna ubicándolos en el Cielo; el quinto día creó a los seres del mar y a las aves; el sexto día creó reptiles, animales y por último al hombre, Adam. El Séptimo Día, “descansó de toda Su obra” y lo santificó como “Shabat”, que lo experimentamos cada semana, con su universo espiritual.
Luego, el Eterno consideró que no era bueno que el hombre estuviera solo. Así fue que durmió al hombre y de una costilla suya dio forma a una mujer, Javá, la cual llevó frente a Adam. Dios ubicó a ambos en le Jardín del Edén, lugar donde podían comer todo tipo de fruto, pero no así del "Árbol de la Sabiduría del Bien y el Mal".
Sin embargo, Javá se dejó convencer por la astuta serpiente para que comiera del fruto prohibido y diera de comer del mismo a Adam. Por este hecho Dios los castigó expulsándolos del Jardín del Edén y a partir de entonces debieron sustentarse con su propio trabajo y a la mujer con los sufrimientos de la parición. La serpiente también fue castigada debiendo movilizarse en el futuro, arrastrándose sobre la tierra y comiendo polvo. Una lucha interna para corregir la equivocación que cometieron Adam y Javá . Esta lucha ser á el tema central de la Historia Universal.
Adam y Javá tuvieron dos hijos, Caín y Hével. El primero fue agricultor y el segundo, pastor. Los dos llevaron ofrendas de su producción ante el Eterno y Hével llevó lo mejor de sus productos mientras que Caín lo m á s inferior de sus cosechas. Fue que Dios aceptó la ofrenda de Hével, no así la de Caín, hecho que lo enojó grandemente y que provocó su decisión de matar a su hermano Hével. Posteriormente el Todopoderoso inquirió a Caín sobre dónde se encontraba su hermano, habiéndole respondido que “él no era el guardián de su hermano”. Dios lo castigó y fue forzado a deambular por el mundo.
¿Qué dice la Torá esta semana? Este shabat coincide con el primer día de Jol Hamoed de Sucot.
Resumen
Exodo 33:12 a 34: 26
Moshé le pide a Dios que desea conocerlo y Dios le asegura que lo acompañará todo el camino. Moshé le vuelve a decir que desea contemplar Su Presencia, por lo que Dios le acepta pasar Sus atributos de bondad ante Moshé, enseñándole Su Nombre. No podría ver Su rostro porque al hacerlo no sobreviviría, pero se colocaría sobre una roca específica, en la que Dios lo ubicaría en una hendidura, pondría Su mano sobre Moshé y solo lograría verLo desde atrás. Le ordenó Dios a Moshé labrar dos tablas como las primeras que había quebrado, y en ellas Dios escribiría las palabras que estaban escritas en las primeras, con éstas debía subir al monte Sinai, nadie más podría acercarse al monte. Así lo hizo Moshé.
Estando en el Monte Sinai, Adonai pasó ante él y Moshé proclamó:
“Adonai, Adonai, Dios benévolo, compasivo y precioso, lento para la ira y de inmensa bondad y verdad. El mantiene la bondad para dos mil generaciones, perdonando iniquidad, transgresión y pecado, absuelve y no absuelve, recuerda la iniquidad de los padres en los hijos y los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación”.
Moshé se arrodilló y le rogó a Dios que anduviese siempre con el pueblo y perdonara la iniquidad, tomando al pueblo como Su posesión y Dios pactó con Moshé diciéndole que el pueblo de Israel vería Sus maravillas. Para esto le ordenó a Moshé no pactar con los habitantes de Canaán que estaba echando de delante de Israel, Israel se debía cuidar de la idolatría.
Ordena Dios guardar la fiesta de las matzot (Pésaj), la ley del primogénito, guardar shabat, celebrar Shavuot y la Fiesta de la Recolección a la vuelta del año. Tres veces al año presentarse ante Dios. Ampliará tus fronteras y nadie envidiará tu tierra. No harás pasar la noche al sacrificio ofrendado en Pésaj, traerás a la casa de Dios tus frutos más selectos. No cocerás el cabrito en la leche de su madre.
TORA EN IOM KIPUR Durante la mañana de Iom Kipur la lectura de la Torá describe el servicio llevado a cabo en este día por el Cohen Gadol (Sumo Sacerdote) en el Sagrado Templo en Ierushaláim.
Una de las características especiales del servicio de Iom Kipur era la determinación, a través del azar, de cual de dos corderos (de igual edad, tamaño y apariencia) sería ofrendado a Dios en el Templo y cual cargaría con los pecados del pueblo judío.
El punto culminante del servicio era cuando el Cohen Gadol ingresaba en la cámara más interna del Templo, el Kodesh HaKodashím (Santo de Santos). Vistiendo ropas de lino blanco, y con una pala alargada llena de carbón ardiente en la mano derecha, y una cuchara conteniendo un puñado de ketoret (incienso) en la izquierda. Dentro del cuarto, ponía el incienso sobre los carbones, esperaba que el cuarto se llenara del humo aromático y luego se retiraba.
"Esta será una regla eterna para ti,", concluye la lectura de la Torá. "...porque en este día Él te perdonará, para purificarte, para que seas limpiado de todos tus pecados ante Di-s... una vez al año".
Durante el servicio de la tarde, Minjá , se lee el capítulo 18 de Vaikrá, que detalla las prohibiciones contra el incesto y otros comportamientos sexuales inadecuados.
Desde hace años hemos incorporado a la lectura de Minja el capitulo 19 de Vaikra , Levitico, en el cual estan resumidos los caminos que propone la Tora para alcanzar la santidad.
La lectura de la Torá es seguida de la Haftará (lectura del Profetas) que relata la historia de Ioná, el profeta que fue enviado a profetizar la destrucción de la ciudad de Ninve, se escapó de Dios, fue tragado por una gran pez, y aprendió el poder de la plegaria y arrepentimiento para invocar la misericordia Divina y anular los decretos más duros.
Resumen de la parashá Nitzavim
La totalidad del pueblo de Israel que se apresta para ingresar a la Tierra Prometida se presenta frente a Dios, sin distinción de edades, sexo, ocupación o posición social, convocados por Moshé, quien reconoce estar al final de su prolongada vida.
Se presentan para reafirmar el pacto eterno que sellaran los patriarcas con Dios, para aceptar que no es un contrato olvidado en los fugaces recuerdos, sino una convenio vigente y vital, positivo en sus existencias.
Y este pacto incluye aun a aquellos que siendo descendientes de Abraham no estaban físicamente presentes, por ejemplo, las futuras generaciones de Israel.
La Torá detalla la terrible e inefable devastación que sobrevendrá a los israelitas y a su tierra en caso de apartar de sí las mitzvot y hacer de la Torá vanidad.
Las generaciones posteriores y los otros pueblos serán testigos de la desolación y yermo abominables sobre la noble tierra y casi no darán crédito a tal horrible calamidad, que es consecuencia lógica de las faltas morales de los antiguos moradores de la misma, de su apego a la vaciedad idolátrica y de su abandono de la divinidad.
Sin embargo, la Torá esboza la posibilidad del arrepentimiento, por lo cual, tras el feroz (verdaderamente horrendo) castigo podrán retornar al seno de su patria y mejor aun, a la protección y Misericordia divinas.
Moshé plantea la proximidad que la Torá tiene con el Pueblo de Israel, una relación intrínseca y profunda que por más esfuerzos que se hagan por desecharla, el judío, todo judío, siempre retorna a ella.
Finalmente queda propuesta para el Pueblo la famosa disyuntiva entre la vida y la muerte; entre las Torá y la vanidad. Sin embargo, el mensaje de la Torá es explícito y sin ambages aconseja, escoger la vida.,
Resumen de la parashá Ki Tavó ("Cuando vinieras...") Es mitzvá para los Hijos de Israel que residen en Eretz Israel consagrar para Dios los primeros frutos de su cosecha. En una hermosa ceremonia, que el Talmud se encarga de describir, las primicias eran llevadas al Mikdash de Ierushalaim y entregadas al Cohen, y se pronunciaba la aceptación del imperio de Dios sobre la Naturaleza, la Historia y el Universo, recordando brevemente las peripecias que dieron nacimiento al Pueblo de Israel. Este mismo pasaje es el núcleo que conforma la Hagadá de Pesaj.
Se establece el 'Vidui Maaser, mitzvá que al finalizar el Pesaj del cuarto y séptimo año del ciclo de siete años de los diezmos, el judío debe confesar que efectivamente ha cumplido con la mitzvá de maaser, diezmo, tal como es ordenado por la Torá.
Como Moshé está concluyendo su rememoración y establecimiento de mitzvot, le recuerda al pueblo que para preservar la existencia del mal, es necesario conducirse con la corrección que se consigue siguiendo fielmente por los caminos de Dios, y este sabio consejo es una de las mitzvot de la Torá.
Se ordena que al cruzar los israelitas el río Iarden, renueven el pacto con Dios, y como memorial se erigirán enormes piedras recubiertas de yeso, sobre las cuales se inscribirán claramente las palabras de la Torá, según algunos, el texto hasta sería traducido a las lenguas conocidas en aquella época. Para esta ceremonia, la mitad de las tribus se encontrarán en el Monte Guerizim, mientras las otras tribus sobre el Monte Eval, en tanto los Leviim permanecerán en el valle entre las dos montañas para escuchar y pronunciar, respectivamente, las palabras de maldición y bendición que se dirán, tras las cuales todos los presentes contestan "Amén".
Moshé retoma el tema de las bendiciones y los castigos terribles que son consecuencia de las acciones justas o indignas de los israelitas. Por ultimo, Insiste Moshé en guardar el Pacto realizado con Dios, para beneficio de los israelitas, tal como fueron protegidos en su estancia de cuarenta años en el desierto.
Resumen de la parashá Ki Tetze
("Cuando salieres...") Esta parashá contiene varias mitzvot, principalmente de las sociales. Cuando el hombre viera una mujer de un pueblo enemigo y subyugado en la batalla, no la tomará directamente, sino que la respetará y deberá seguir un ritual descrito esta semana en la Torá para desposarse con ella.
Todo hijo primogénito, aun el nacido de una esposa no querida, es acreedor de su derechos naturales como hijo mayor. Se alecciona de cómo ajusticiar al hijo pendenciero y rebelde en extremo. Ningún cadáver humano debe ser humillado, por lo cual el de la persona ahorcada, no puede estar colgado toda la noche, sino que debe ser sepultado de inmediato. Es mitzvá devolver el objeto perdido a su legítimo dueño. Es obligación ayudar a levantar un animal caído, o su carga. Hombres y mujeres no pueden vestir ropas del otro sexo. Cuando se quisiera tomar unos huevos del nido de un ave, primero hay que espantar a la madre del nido. Es obligación levantar una valla alrededor del techo de la casa. Se prohibe mezclar distintas especies en el mismo campo, arar con buey y asno en yunta, o vestir lana y lino al mismo tiempo. Las vestiduras con cuatro puntas deben tener atados Tzitzit en ellas. Están estipuladas las relaciones sexuales prohibidas. Se dictan las leyes con respecto al tratamiento compasivo hacia el esclavo, aun al que escapa.Dios prohibe la usura ejercida entre las personas del pueblo. Se reitera la prohibición de elevar juramentos, y si se hacen, cumplirlos prestamente. Un trabajador, en tanto cosecha tiene permitido comer de los frutos del campo, pero no de apropiarse de ellos y llevarlos para el hogar.
El recién casado esta libre de reclutamiento en su primer año de casado.
No tomar prendas de nadie que las tenga como única posesión. Se dicta la sentencia por secuestro de persona. No se debe retrasar el pago del jornalero. Personas conversas y los huérfanos son protegidos especialmente por la Torá. Los pobres tienen derecho a esforzarse para hacerse con una parte de la cosecha.
El buey que está trillando no debe ser maltratado, por el contrario, se debe dejar que coma aun mientras trabaja.
Se estipula que el hermano se case con la viuda de su hermano, si este no dejó descendencia masculina. No se permite engañar en pesos y medidas. Resumen de la parashá SHOFTIM Jueces
En cada ciudad debían nombrarse jueces y funcionarios locales, y la justicia debía ser administrada correcta e imparcialmente. En consecuencia, un juez tenía prohibido mostrar parcialidad o aceptar sobronos. Si un juez local encontrara un caso muy difícil de resolver, debía derivarlo a una autoridad superior.
El pecado de idolatría, determinado luego de una amplia investigación, era castigado con la muerte por apedreamiento. El acusado no podía ser condenado por el testimonio de un solo testigo. Se requerían por lo menos dos, los cuales eran los primeros en llevar a cabo la ejecución. Cuando Israel fuera gobernado por un rey este debería ser un israelita nativo elegido por Dios. No debería abusar de su poder , y tendría que escribir una copia de la Torá, de modo que fuera temeroso de Dios y observante de la Ley.
La Torá prohibe todas las formas de superstición y "magia" practicadas por un adivino.
Tres categorías de hombres estaban exceptuados del servicio militar: el que recién habían construido una casa y aún no la había inaugurado; el que habían plantado un viñedo pero no había alcanzado a disfrutar de su producción, y el recién casado.
Antes de atacar una ciudad hostil, Israel debía tratar de negociar una entrada pacífica, en cuyo caso los habitantes se convertirían en sus subordinados. Sólo si este intento pacífico fracasara, podía emprenderse la guerra. Si se encontraba en el campo el cuerpo de una persona asesinada y no se podía descubrir al asesino, la responsabilidad por el asesinato recaía sobre la ciudad más cercana a la escena del crimen. Como expiación, los jueces y ancianos de la ciudad, actuando en nombre de los demás habitantes, debían sacrificar una vaquilona joven en un valle no cultivado po rel que pasaba una corriente de agua. Entonces debían lavarse las manos en presencia de cohanim, atestiguar que de ningún modo eran responsables por el asesinato y rezar solicitando el perdón de la Divinidad.
Resumen de la parashá Reé
El líder del pueblo, Moshé expone ante la nación las dos opciones: la bendición y la maldición. La primera provendrá de escuchar y observar las palabras de Dios y vivir una vida orientada hacia la elevación espiritual. La segunda será una consecuencia directa del alejamiento de la ley Divina. Les enfatiza que al ingresar a la Tierra de Promisión deben eliminar todas las estatuas y hasta los árboles que sirvieron para hacer idolatría. Dios hará morar su Divina Presencia en un lugar de la Tierra Prometida y allí presentaran los hijos de Israel sus ofrendas. Se reitera la advertencia contra la ingestión de sangre. Se enuncian aquellos alimentos que solo pueden comerse en Jerusalén. Se advierte al pueblo en contra de imitar costumbres y comportamientos de otras naciones; así como de agregar o quitar nada de la Tora, la cual es perfecta. Todo falso profeta que intente alejar al pueblo de la Tora o lo incite a la idolatría, debe ser condenado a muerte. Asimismo debe destruirse toda ciudad dedicada a la idolatría. Se advierte contra las excesivas muestras de duelo como por ejemplo marcarse la piel o rasurarse entre los ojos. Moisés enuncia nuevamente las clases de alimentos permitidos y prohibidos y también la prohibición de cocinar carne con leche. El producto del diezmo segundo debe comerse en Jerusalén o si es difícil transportarlo, se lo debe vender y con el dinero comprar alimentos que serán comidos en Jerusalén, mientras que en ciertos años se entregara ese diezmo a los pobres.
En el año séptimo se cancelaran todas las deudas y Dios dará a su bendición en todas las labores de las personas. Todo esclavo hebreo (que se vendió en esa condición para pagar por algo que robo) será liberado al sexto año y enviado con una generosa ración de productos, salvo que elija permanecer junto a su amo, dándose las instrucciones pertinentes a este caso, pero en el año del Jubileo sin embargo quedara libre. Se describen las tres festividades llamadas Shalosh Regalim, las tres Peregrinaciones ,Pesaj, Shavuot y Sucot, en que todo el pueblo hace su peregrinación desde todos los lugares de Eretz Israel hacia el Sagrado Templo de Jerusalén, portando su ofrenda para el Santuario.
Resumen de la parashá Ekev Moshé continúa su discurso final a los Hijos de Israel, prometiéndoles que si cumplen los preceptos de la Torá, van a ser prósperos en la tierra que están a punto de conquistar y de establecerse, cumpliendo así la promesa de Dios a sus patriarcas.
Moshé también los reprende por los fallos en su primera generación como pueblo, recordando la idolatría del Becerro de Oro, la rebelión de Koraj, el pecado de los espías, su incitación de Dios en Taveeirá, Masá y Kivrot Hataavá; "Tú has sido rebelde contra Dios," les dice, "desde el día en que te conocí".
Sin embargo, también habla del perdón Divino y de las Segundas Tablas de la ley que Dios escribió y les dio luego de haberse arrepentido.
Los 40 años en el desierto, les dice Moshé, durante los cuales Dios los alimentó con el diario Man del cielo, fueron para enseñarles que "el hombre no vive solo de pan, sino de la palabra de Dios vive el hombre". Moshé describe la tierra a la que van a ingresar como una tierra que "fluye leche y miel", una tierra bendecida por las siete especies (trigo, cebada, uva, higo, granada, aceite de oliva y dátiles), como el lugar que es el foco de la Providencia Divina en el universo. Los manda a destruir los ídolos de los habitantes anteriores de la tierra, y a ser cuidadosos de no volverse soberbios y pensar que "mi poder y la fuerza de mi mano me dieron esta riqueza".
Un pasaje clave de esta sección es el segundo capítulo del Shemá, que repite los preceptos fundamentales enumerados en el primer capitulo del Shemá y describe la recompensa por observar los preceptos de Dios y el resultado adverso (hambruna y exilio) por no cumplirlos. También es la fuente del precepto de rezar e incluye una referencia a la resurrección de los muertos en la Era Mesiánica.
Resumen de la parashá Vaetjanan ("E imploré...") Moshé implora para que Dios le permita ingresar a la Tierra Prometida. Dios se lo niega.
Moshé hace una recapitulación de la historia israelita, haciendo hincapié en que al momento de presentarse bajo el monte Sinaí no pudieron ver ninguna imagen de Dios, sino tan sólo sonidos convertidos en palabras. Manifestación divina que fue frente a todo el pueblo, y no para unos pocos.
Moshé exhorta a los israelitas a que recuerden este majestuoso acontecimiento por todas las generaciones. La corrección de Israel y la Torá sirven como emblema para el pueblo frente a las naciones. Si los Hijos de Israel pecaren, serán expulsados de su tierra y llevados por todas las naciones. Y mientras no retornen a Dios, no tendrán paz a sus sufrimientos.
Aquel que cometió un crimen sin intención, puede refugiarse en cualquiera de las tres ‘ciudades asilo’ dispuestas para tal fin por Moshé.
En esta parashá se encuentra la segunda versión de los Aseret HaDiverot (Diez Mandamientos) y se emite la famosa proclama del Shemá Israel, que se convirtió en uno de los temas principales del judaísmo. Entre otras cosas por: unidad y unicidad de la divinidad, estudio de la Torá, Tefilín, Mezuzá, conducta recta.
Se dictamina que el Shemá sea dicho dos veces diarias.
Se enseña que no se pruebe por demás la veracidad de un profeta que haya demostrado su corrección anteriormente.
Moshé advierte de mantener por delante los altos objetivos explicitados en la Torá y no dejarse extraviar por los bajos deseos del momento.
Moshé persuade a los israelitas a no tomar en matrimonio personas de las otras naciones idólatras que habitan la Tierra Prometida, pues, esta asimilación de personas llevará a una asimilación cultural y a la poca distinción entre las ideas nacionales.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
Resumen de la parashá Devarim
Con esta parashá comienza el relato de Moshé con el que recapitula los instantes más memorables de la pasada historia hebrea, estando en las últimas cinco semanas de su vida, y estando los israelitas ya próximos a cruzar las riberas del Jordán para adentrarse en la Tierra Prometida.
Moshé verifica la total validez de las mitzvot, y además, expresa las mitzvot relativas a la preparación en Torá que debe tener un juez, y en su sentencia basada en la justicia y no en otros intereses o motivos.
Luego, continúa con la historia de los sucesos, de cómo los israelitas vieron aplazado su ingreso a la Tierra Prometida a causa del pecado de los ‘exploradores’, que enviaran hacía ya cuarenta años , y es este acontecimiento el que desea Moshé enfatizar en esta oportunidad.
Ya que Moshé recuerda los pecados cometidos por la generación de los que salieron de Mitzraim, no podía dejar de subrayar la importancia capital que tuvo la falta de crédito, la desconfianza que demostraron continuamente los hebreos, hasta llegar a la cúspide de la incredulidad con el pecado de los ‘exploradores’. No hubiera fenecido toda aquella generación; no hubieran retrasado la toma de la Tierra; se hubieran apoderado pacíficamente de todo el territorio.
Pero en esta recapitulación, Moshé no distingue el pecado de los exploradores como único, sino como uno más en una extensa serie de pecados y contravenciones. Por lo cual, se incluye como víctima de las actitudes de los israelitas, al haber sido él también castigado y no poder entrar a la Tierra de sus Ideales.
Y como corolario, en los momentos decisivos, cuando debieron luchar contra los reyes canaaneos, Sijon y Og, lo hicieron en una guerra convencional, sin el pleno poder de H’ de parte de los israelitas.
Sin embargo, Moshé le hace hincapié a Iehoshúa, el futuro líder del pueblo, y frente a todo el pueblo que no hay que temer, pues Dios estará del lado de los hebreos, luchando sus luchas.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? Resumen de la parashá Matot (Tribus)
Se presentan las leyes y limitaciones respecto a juramentos y promesas.Se indican los diversos procedimientos para anular o cancelar un voto.
Le anuncia Dios a Moshé su muy próximo deceso.
Dios ordena salir a la guerra contra el pueblo de Midian, para limpiar el pecado abominable al que los israelitas fueron conducidos por aquellos. Como resultado de la batalla mueren los cinco reyes y todos los hombres de Midián, así como el brujo Bileam ben Beor; no habiendo ninguna baja dentro de las filas hebreas.
Las tribus de Gad y Reuven, propietarios de numeroso ganado, piden a Moshé para no cruzar el río Jordán, y no ingresar a la Tierra Prometida.
Argumentan que esta tierra en la que se encuentran es sumamente provechoso para la crianza de sus animales, y que se beneficiarían mucho permaneciendo de este lado del río. Moshé acepta el pedido de los hijos de Gad, Reuvén y media tribu de Menashé, pero, a condición de que cumplan con el trato por ellos ofrecido, ayudar a la conquista de Canaan..
Resumen de la parashá Masei (Estancias)
La Torá hace una recapitulación de los cuarenta y dos campamentos que hicieron los israelitas durante su travesía de cuarenta años por el desierto.
Hashem ordena que los canaaneos sean expulsados de la Tierra de Israel y que no queden vestigios de su idolatría. Se advierte a los israelitas que la presencia de canaaneos, se convertirá en terribles dolores y sufrimientos para ellos.
Se reparte según sorteo los territorios para ser ocupados por las tribus. Se delimitan las fronteras de la Tierra de Israel.
Se establecen las ciudades rerfugio para el homicida no intencionado, para que pueda huir a buscar asilo y protección en ellas. Empero, se establece la pena capital para el homicidio intencionado, alevoso y planificado, tras un juicio exhaustivo y justo.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
PARASHAT PINJAS
Como recompensa por el celo puesto en la defensa del honor de Dios, Pinjás, recibió la promesa de que la kehuná (sacerdocio) sería retenida por sus descendientes.
Los israelitas recibieron orden de prepararse para una guerra ofensiva contra los midianitas, quienes habían sido responsables de su degradación. Antes que esto ocurriera, Moshé y Elazar recibieron instrucciones de realizar un nuevo censo de la población (el anterior había sido hecho treinte y ocho años antes). Ahora que la conquista de Canaán estaba a la vista, era imprescindible que Moshe constatara no sólo el número de hombres capacitados y disponibles para la guerra, sino también de integrantes de cada tribu. Esto resultaba necesario como base para la justa división de la Tierra Prometida entre las tribus. La extensión de la tierra a adjudicar a cada tribu debía ser proporcional a la cantidad de sus miembros y su ubicación geográfica sería resuelta por sorteo.
Los leviím, que no participaban en la división de la tiera, fueron contados separadamente.. Tz"lofjad, miembro de la tribu de Menashé, había muerto en el desierto, dejando cinco hijas, pero ningún varón. Surgió entonces la cuestión de si las cinco hijas podían recibir la herencia del padre; de no ser así, la porción de tierra que hubiera recibido Tz"lofjad pasaría a otras manos. El caso fue llevado ante Moshé, quien lo sometió a la consideración de Dios. El dictamen final fue que si una persona no dejaba hijos, sus hijas tenían derecho a la herencia. Además, si alguien moría sin dejar descendencia, su propiedad pasaría a sus hermanos sobrevivientes o, si no lo había, a su pariente más cercano. De este modo se establecío el principio de que el título sobre la tierra debía permanecer dentro de la familia.
Dios ordenó a Moshé que ascendiera a la montaña de Avarim, desde donde podía ver la Tierra Prometida. Sabiendo que estaba próximo el fin de sus días, Moshé solicitó que fuera nombrado su sucesor. Dios respondió que Iehoshúa Ben Nun asumiría el liderazgo. Moshé debía colocar sus manos sobre él para simbolizar la transferencia de autoridad. pero , a diferencia de Moshé, que había recibido instrucciones directamente del Todopoderoso, Iehoshúa sería guiado por Elazar, el Sumo Sacerdote, quien a su vez consultaría al Altísimo por medio de los Urim y Tumim. Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
PARASHAT BALAK
(NÚMEROS 22:2 – 25:9)
Después de derrotar a Sijón, rey amorreo, y a Og, rey de Bashán, los israelitas se acercan a Moab, cuya gente estaba atemorizada por lo acontecido con sus vecinos. Es por eso que Balak, su rey , envió mensajeros a Bilam, un profeta que tenía enorme fama como hechicero a fin de convencerlo para que maldijese a los israelitas y, como consecuencia, pudieran los moabitas vencerlos.
Ante la petición de los enviados de Balak, que incluía ancianos midianitas, Bilam les responde que debe consultar al Eterno, quien le advierte de abstenerse de maldecidlos ya que habían sido bendecidos, previamente, por Él.
Balak sale al encuentro de Bilam, preguntándole las razones de su reticencia a lo que Bilam responde que sólo hará lo que D’s mande. A la mañana siguiente subieron a una altura (Bamot Baal) para observar a los israelitas. Bilam le pide a Balak que construya en ese lugar siete altares y ofrecieron siete carneros y siete toros. Entonces Bilam le dice a Balak que permanezca con los sacrificios mientras el espera que Adonai se pronuncie. D’s se le aparece y escucha lo que hicieron ordenándole regresar y decir, frente a Balak y los jefes de Moab, una bendición a Israel.
Esto le acarrea los reproches de Balak, pero el insiste en que no puede decir sino lo que D’s le ordena.
A continuación se repite la misma situación en otro lugar (la cumbre del monte Pisgá), donde se construyen siete altares sacrificándose en cada uno un toro y un carnero. Bilam se aparta para encontrar a D’s y Éste nuevamente le ordena volver y bendecir a los Bnei Israel.
Un tercer intento urde Balak (ahora desde la cima del monte Peor) con siete altares, siete toros y siete carneros a sacrificar y trata de moderar el asunto diciéndole a Bilam que no los maldiga ni bendiga totalmente y quizá así D’s sería mas obsecuente.
Pero Bilam ya estaba convencido de las intenciones de Adonai, así que no necesitó ir en busca de Éste para bendecir nuevamente al pueblo de Israel
Bilam regresa a su tierra y el pueblo de Israel acampa en Shitim, en donde se prostituyen con las hijas de Moab y sus dioses.
Esto acarrea la ira del Eterno que ordena a Moshé que cuelgue a los jefes culpables. Moshé trasmite esa orden a los jueces para que la cumplan. Mientras tanto Pinjás (hijo de Eleazar, hijo de Aarón) sorprende a un israelita pecando con una medianita y los atraviesa a ambos con su lanza. Esto detuvo la mortandad que se estaba desarrollando, aunque las víctimas alcanzaron a 24.000.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? Parashat Jukat .
Bemidbar. 19.1 y 22.1.
Comienza la parashá con la descripción del ritual de purificación que se conoce como “Para Aduma” (vaca roja), que debería realizarse para lograr purificar a la persona que haya estado en contacto con un cadáver humano.
En esta parashá se encuentra el relato del fallecimiento de Miriam, hermana de Moshé, casi al cumplirse los cuarenta años de permanencia del pueblo en el desierto, siendo sepultada en Kadesh.
En el desierto de Sin, nuevamente el pueblo reclama por la falta de agua para beber, ya que el manantial que los proveyó durante años, ahora, un poco antes de ingresar a la Tierra Prometida, dejó de manar agua. Aarón y Moshé ruegan a Dios por el desahogo del pueblo. Por lo cual, se les ordena que reúnan al pueblo en Meriva, para que presencien cuando Moshé tome su báculo en la mano, y que luego le hable a una roca, para que de ella surja el agua esperada.
Moshé golpea a la roca con su bastón en lugar de rogarle el agua, como le fuera ordenado. Hashem les decreta a Moshé y a Aarón que ellos no ingresarán al frente del pueblo a la Tierra, por causa de no haber demostrado su creencia ante el mismo.
El pueblo continúa sus marchas, pero debido a que el rey edomita, descendiente de Esav, les niega el paso por su territorio, deben prolongar su viaje, haciendo un rodeo para alcanzar los limites de Israel.
En el Monte Hor también muere Aarón el cohen hagadol, siendo investido su hijo y heredero Eleazar en sus funciones.
En Jorma Dios entrega a los canaaneos en manos de los israelitas, quienes en batalla los vencen.
Sijón, rey de los emorim, pueblo situado en la costa
oriental del río Jordán, lucha contra el pueblo, para no permitirles el paso por su país; esta batalla desemboca en la toma de esas tierras por parte de Israel. Convirtiéndose en la primera posesión territorial del pueblo de Israel, luego de la esclavitud egipcia. Luego continuaron la toma de territorios, por medio de las armas.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? Parashat Koraj.
Bemidbar. 16:1 y 18:32.
Los ambiciosos y codiciosos Koraj (que era primo de Moshe y Aaron), Datan y Aviram, ademas de doscientos cincuenta lideres de Israel se rebelaron en contra de la autoridad de Moshe y Aaron, aduciendo que Aaron no tiene mas derecho que cualquier otro del pueblo a ejercer las funciones del Cohen Hagadol (Sumo Sacerdote). Por decision de Dios, el resultado de su subversion fue que se los tragara la tierra, con sus seguidores y todas sus pertenencias, exceptuando a los hijos de Koraj. Hay algunos integrantes del pueblo que se disgustan por la muerte de Koraj y de sus seguidores, ya que no reconocen el terrible crimen cometido por estos, atribuyendo toda la responsabilidad a Moshe. Por lo cual, la furia de Dios se manifiesta a traves de una plaga que amenaza al pueblo, causando el deceso de miles de personas.
A pesar de haber sido inculpado injustamente, nuevamente Moshe ruega a favor del pueblo, e indica a Aaron que expie el pecado del pueblo, merced a lo cual la plaga finaliza. Tras lo cual, Dios ordena a Moshe que en el Mishkan se coloquen varas con los nombres de las distintas tribus. A la mañana siguiente, la vara de Levi, que lleva inscrito el nombre de Aaron, brota, florece y da almendras. Esto sirve como demostracion publica de que Dios ha escogido a la tribu de Levi para el ejercicio del sacerdocio, y tambien corrobora el rango de Aaron de Cohen Gadol, y no a otra tribu, ni a otra familia en Israel.
Asi mismo se establecen algunas de las caracteristicas particulares de la tribu. Por ejemplo, los cohanim no tendran propiedad personal de terrenos en la Tierra de Israel, por lo cual no tendran forma de mantenerse. Entonces es que se dictamina que su sustento provendra de tributos (diezmos y regalos) que les ofrezca el pueblo. Esto es asi, ya que los cohanim deben servir exclusivamente a Dios, y no trabajar la tierra. Asi como ninguno que no sea de la tribu de Levi, y apto para las actividades consagradas, puede servir en el Mishkan.
Se enuncian las leyes relativas a los primeros frutos (bicurim), la redencion del primogenito (pidion haben) y otras ofrendas destinadas a ser santificadas.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? PARASHAT SHLAJ LEJÁ
BEMIDBAR 13:1 – 15:41
Esta parashá comienza con las palabras: shlaj lejá “Envía para ti , hombres para que exploren la tierra de Canaán” . Moshé envía doce hombres, uno por cada tribu, con la misión de reconocer el terreno, la calidad de la tierra y de sus frutos, de los que debían traer muestras; saber de sus habitantes: si eran muchos o pocos, fuertes o débiles; de las fortificaciones de sus ciudades. Cuarenta días duró la misión que se les encomendó y a su regreso relataron a Moshé y a Aarón y a la comunidad toda, lo siguiente: *Que efectivamente era una tierra de la que manaba leche y miel y presentaron las muestras de los frutos que trajeron: un enorme racimo de uvas, que debía ser transportado por dos hombres, granadas e higos.
*Que sus habitantes, que residían en enormes ciudades fortificadas, eran poderosos gigantes, ante los cuales ellos se veían así mismos como langostas. Diez de los doce espías (meraglim) expresaron su opinión en cuanto a la imposibilidad de conquistar esos territorios, al paso que los otros dos: Caleb ben Yefuné, de la tribu de Judá y Oseas ben Nun, a quién Moshé le cambió el nombre por Josué(Yoshúa) La narración de lo que habían observado asustó sobremanera a los ISRAELITAS, que criticaron fuertemente a Moshé por haberlos sacado de Egipto para enfrentarlos a esa situación, iniciándose un motín en que pedían otro jefe para volver . Este comportamiento enojó a Dios que manifestó su voluntad de exterminar a toda la comunidad, excepto Caleb y Yoshúa, y crear un nuevo pueblo a partir de Moisés. Este último, le argumenta a Dios que tal actitud sería vista por los otros pueblos como un fracaso en su objetivo de llevarlos a la Tierra Prometida y que por tal razón los mataba en el desierto. Dios accede a la rogativa de perdón de Moshé, pero castiga a los diez que malinterpretaron su misión y demostraron carencia de fe en Su poder , con una plaga que los aniquiló. Y al pueblo, que reaccionó contra Su voluntad, lo condena a vagar cuarenta años por el desierto.
Más adelante Dios instruye a Moshé acerca de sacrificios y ofrendas que se efectuarán cuando habiten en la Tierra Prometida, reiterando la igualdad de derechos y responsabilidades de los extranjeros que morasen con ellos. La parashat termina con el mandato divino de hacerse flecos (tzitzit) en los bordes de sus vestiduras. Los versículos que forman este precepto son los que recitamos, a diario, cuando recitamos el SHEMÁ.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? Resumen de la parashá Behaalotja ("Cuando elevares...") Bemidbar. 8:1 y 12:16.
Se enseña a Aarón el procedimiento de elevar (encender) las luces de la Menorá en el Mikdash. Asimismo, Moshé consagra a los Hijos de Leví para que sirvan en las actividades santas del Mishkán.
Las nubes que flotan permanentemente en las inmediaciones del Mishkán, son la señal de que el pueblo debe viajar y acampar.
Moshé respeta y admira a su suegro, Jobeb ben Reuel (alias Itró), por lo cual le pide que se una a los Hijos de Israel en su travesía y conquista de la Tierra Prometida, pero aquel declina la invitación y retorna a su patria, Midián.
Personas del pueblo murmuran malignamente acerca de Dios, por lo cual este los castiga con un fuego que los calcina. No contentos con esto, las personas que se juntaron a los Hijos de Israel en su travesía se quejan del maná y exigen comer carne, pedido insolente al que se suma buena parte del pueblo. Moshé casi se quiebra y se queja Por lo cual Dios le dice que seleccione 70 ancianos, que conformará el primer Sanhedrín, que lo ayudará en su tarea de liderar al pueblo.
Los ancianos seleccionados para conformar el consejo de los ancianos, comienzan a profetizar cuando la presencia de Hashem aparece en el Tabernáculo, empero, dos de los ancianos profetizan estando en el campamento. Iehoshúa siente que esto es incorrecto, pero Moshé está satisfecho y feliz de que otros también tengan el don de la profecía.
Dios hace que los israelitas tengan abundancia de codornices. Y los que habían reclamado malévolamente por carne, murieron de tanta carne con la que se atiborraron.
Miriam murmura con Aarón acerca de la esposa de Moshé, así como de las cualidades de profeta de éste. Miriam es castigada con tzaraat (por haber murmurado) y aclara que no hay otro profeta de la talla de Moshé. Éste reza por ella, y la pueblo no viaja mientras aguarda su curación fuera del campamento.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
BEMIDBAR
Comenzamos esta semana la lectura del cuarto libro de la Tora, Bemidbar, que significa literalmente,”en el desierto..”, Pues relata el viaje del pueblo a traves del mismo hasta la entrada a la tierra de prometida. En español se lo conoce como “NUMEROS” porque el primer tema dl libro es un censo de los que componen el pueblo
Resumen de la parashá
En el Desierto del Sinaí, Dios manda a realizar un censo de las doce tribus de Israel. Moshe cuenta 603.550 hombres de entre 20 y 60 años; la tribu de Leví es contada aparte, totalizando 22.300 hombres de un mes de edad en adelante. Los Levitas deben servir en el Santuario, reemplazando a los primogénitos, a cuyo número se aproximaban, por haber sido estos últimos descalificados por su participación en la idolatría del Becerro de Oro.
Los 273 primogénitos que no tenían un Levita que los reemplace, debían pagar un “rescate” de cinco shekel para ser redimidos del servicio.
Cuando el pueblo levantaba su campamento para viajar, los tres clanes Levitas desmantelaban y transportaban el Santuario, para luego rearmarlo en el centro del próximo campamento. Luego erigían sus propias tiendas a su alrededor: los Kehatitas, quienes cargaban sobre sus hombros los utensilios del Santuario (el arca, la menorá, etc.) en sus coberturas especialmente diseñadas a tal efecto, acampaban en el sur; los Gershonitas, a cargo de los tapices y cortinas, al oeste; y las familias de Merarí, que transportaban los paneles de las paredes y los pilares, al norte. Frente a la entrada del Santuario, hacia el este, estaban las tiendas de Moshe, Aharón y sus hijos.
Más allá del círculo de los Levitas, las doce tribus acampaban en cuatro grupos de tres tribus cada uno. Hacia el este estaban las tribus de Iehuda (pob. 74.600), Isajar (54.400) y Zvulún (67.400); al sur Reubén (46,500), Shimón (59,300) y Gad (45,650); al oeste Efraím (40,500), Menashé (32,200) y Binamín (35,400); y al norte Dan (62,700), Asher (41,500) y Naftalí (53,400). Esta formación también era mantenida mientras viajaban. Cada tribu tenía su propio nasí (príncipe o líder), y su propia bandera con el color de la tribu y su emblema.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? Resumen de la parashá
Parashá Behar
Después que hubieron tomado posesión de Canaán, los hebreos debieron observar cada séptimo año como uno de shemitá (sabático) para la tierra. Durante su transcurso no debían sembrar los campos ni podar los viñedos, como así tampoco levantar la cosecha que hubiere crecido espontáneamente.
Cada cincuenta años debían observar el iovel (jubileo), que sería proclamado en Iom Kipur. Durante ese año los campos no podían ser sembrados. Además, los esclavos hebreos debían ser liberados y todas las tierras devueltas a los dueños originales. Por consiguiente, el precio de la tierra que se vendía debía estar basado en la cantidad de años que restaban hasta el iovel. La tierra vendida a causa de la pobreza del propietario podía ser redimida por un pariente del dueño original o por éste mismo. Si alguien debía vender una casa en una ciudad amurallada, tenía un año de tiempo para redimirla. Se debía prestar dinero a un judío pobre sin cobrarle intereses. Si el indigente se veía obligado a venderse como siervo, el amo judío debía tratarlo como un sirviente contratado y con respeto; el sirviente sería puesto en libertad durante el iovel. Un pariente rico podía redimir a un sirviente judío pagando a su amo una suma basada en la cantidad de años que restaban hasta el iovel.
Parashá Bejukotai
El libro Vaikrá concluye con el fragmento en que Moshé contrapone las diferentes actitudes que seguirán a la obediencia o la contravención de los judíos a los mandamientos de Hashem. la adhesión a las leyes se traducía en prosperidad y paz para el pueblo. La tierra producirá en abundancia y los granjeros estarán ocupados todo el año en la siembra de semillas y el levantamiento de las cosechas. Con la protección del Señor, ningún enemigo atacará a los judíos y éstos disfrutarán la paz y felicidad.
Por otro lado, la contravención conducirá a la catástrofe. Si los judíos se rebelan contra Dios, serán castigados con enfermedades, hambre y los horrores del asedio de los enemigos, a los cuales seguirá el exilio nacional. Pero si los judíos se arrepienten de sus malas acciones, el Señor recordará de nuevo Su pacto con los patriarcas y los aceptará una vez más como Su pueblo.
La Torá concluye enfatizando que "éstos fueron los mandamientos dados por Hashem a Moshé en el monte Sinaí".
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? Resumen de la parashá
EMOR ("Díle...")
Libro Vaikra 21:1 y 24:23.
Ordena la Tora esta semana que los sacerdotes deben evitar todo contacto con cadáveres, para mantener un estado de pureza. Pueden participar solamente de la exequias de: su padre, su madre, su esposa, sus hijos, sus hijas, sus hermanos y sus hermanas solteras. Al Cohen Gadol le está vedado toda aproximación a cualquier cadáver, aun el de un familiar cercano. Se estipulan las restricciones maritales para los cohanim.
Las personas del Pueblo no deben oficiar como cohanim.
Por su función los cohanim deben ser respetados por el pueblo; pero, por la misma causa, ciertas personas, tales como inválidos, de linaje sacerdotal, quedan excluidos de sus funciones rituales.
La terumá, ofrenda que el pueblo entrega a los cohanim, sólo puede ser ingerida por estos y por sus familias. Los animales son ritualmente aptos para sacrificio en el Templo, luego de ocho días de vida, y si no tienen defectos físicos.
Se ordena a Israel que "santifique a Hashem", a través del comportamiento correcto en todo momento, incluso al punto de sufrir el martirio o la muerte antes de cometer asesinato, idolatría o incesto. Se enuncian las festividades, y se prohibe la realización de melajá (trabajos creativos). Los nuevos granos cosechados no pueden utilizarse hasta después del segundo día de Pesaj, cuando se ofrece el Omer de cebada, en tiempos del Beit HaMikdash.
Se especifica los modos de preparación del aceite de la Menorá y del Lejem ha Panim (Pan de la Proposición) del Mikdash.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
Resumen de la parashá
AJAREI MOT-KEDOSHIM
Ajarei Mot ("Luego de la muerte.")
Luego de la muerte de dos de los hijos de Aarón, el sumo sacerdote, Dios le ordena a los sacerdotes que sean en extremo cuidadosos en todo lo que se refiere a sus actividades y procedimientos que deban desempeñar, en especial en lo referido al Mishkán, el templo del desierto, pues de lo contrario, podrían morir.
Luego continúa con las prescripciones para Iom Kippur, cuando el Cohen Gadol debía vestir sus ropas especiales y tras realizar ciertas preparaciones y meditaciones, debía entrar, por única vez en el año, al Kodesh HaKodashim, el Sancta Sanctorum, la parte más sagrada del Mishkán. Es su deber, también, ofrecer las ofrendas particulares para Iom Kippur, las que incluyen las dos cabras idénticas, una de las cuales al azar es designada "para Dios'", es decir que será ofrendada como sacrificio en el Templo, mientras que la otra cabra queda "para Azazel", para ser lanzada desde un despeñadero en el desierto.
Así mismo la Torá enumera alguna de las obligaciones del individuo en Iom Kippur, tal como lo nombra la Torá: el décimo día del séptimo mes, uno debe abstenerse de comer y tomar, untarse con aceite, calzar zapatos de cuero, lavarse y tener relaciones maritales.
Se estipulan distintas reglas sobre el modo de sacrificar animales, haciendo hincapié en el manejo de la sangre, pues ésta es "el alma" del ser vivo.
Se ordena cubrir con tierra la sangre del animal degollado.
Se prescriben las relaciones sexuales prohibidas de todo tipo y forma, y toda clase de perversión moral.
Se prohíbe completamente el sacrificio humano. Así como quedan terminantemente prohibidas las abominaciones que los canaaneos acostumbraban realizar.
Continua..
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
Resumen de la parashá
Tazría-Metzorá
TAZRIA: Comienza la parasha ordenando que toda vez que una mujer de a luz, ofrezca un Korban (ofrenda) tras el nacimiento. Los
hijos varones deberan ser circuncidados en el octavo dia de vida. La Tora introduce el fenomeno de tzaraat, erroneamente traducido como "lepra" pero esta no es la acepcion correcta, pues se trata de una enfermedad de origen puramente espiritual, que ataca tanto a la persona, a sus ropas y a su casa, a fin de provocar una reflexion tendiente a la enmienda de sus faltas espirituales (en particular el hablar Lashon Hara, maledicencia, chisme, calumnia). A fin de determinar si una mancha en particular es tzaraat o no, se debe consultar al Kohen (sacerdote), quien en caso afirmativo, aislara al afectado durante una semana. Si al cabo de ese plazo la enfermedad no experimenta variacion, se prolongara su confinamiento durante una semana mas, luego de la cual el kohen decidira la situacion del afectado.
METZORÁ En esta seccion la Tora describe el procedimien to a seguir para un metzora (el afectado por tzara'at), una vez curado y concluido su periodo de aislamiento. Este proceso dura una semana e incluye korbanot (ofrendas) e inmersiones en la mikve, tras lo cual el Kohen debera declarar al metzora "puro". Cuando el metzora es de escasos recursos, puede substituir las ofrendas caras por otras mas economicas. Previamente a la confirmacion por parte del Kohen de que una casa tiene tzara'at, los objetos de la casa son retirados para evitar que ellos tambien sean declaradas ritualmente impuros. El tzara'at se elimina demoliendo y reconstruyendo esa seccion de
la casa. Si vuelve a aparecer, la edificacion entera debera ser arrasada. La Tora detalla las secreciones corporales que hacen a una persona ritualmente impura, causando el que no pueda tocar objetos sagrados, y como la persona recupera su estado de pureza ritual.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
Resumen de la parashá
Parashat Sheminí
Finalizados los siete dias de ofrendas por parte de Moises en la inauguracion del Santuario tal como habia sido instruido por Dios, llega el punto culminante en el octavo dia, primer dia del mes de Nisan, cuando Aharon y sus hijos seran consagrados como Kohanim (Sacerdotes).
La palabra octavo en hebreo se dice SHEMINI, de ahi el nombre de la parasha.
De ahora en adelante el Santuario permanecera armado y no se desmantelara al termino de los servicios (en los dias anteriores Moises lo ensamblaba al comenzar los servicios y a su termino lo cerraba) y solo los kohanim seran los encargados de realizar el Servicio Divino. A tal efecto ellos y todo el pueblo acercan varios korbanot (ofrendas) ante el Altar segun lo ordenado por Dios a Moises, mientras este y Aharon bendicen a toda la nacion y la Presencia Divina desciende al Santuario.
Nadav y Abihu, los dos hijos mayores de Aharon, traen una ofrenda extraña que no esta en concordancia con lo ordenado por Dios y un fuego del Cielo los consume. Moises consuela a Aharon que sufre en silencio e instruye a los deudos sobre su comportamiento durante el periodo de duelo.
La Tora da a continuacion las leyes de Kashrut (alimentos aptos) permitiendo el consumo de la carne de aquellos animales que sean rumiantes y de pezunias partidas y prohibiendo todo otro que carezca de alguna de estas caracteristicas asi como de todo tipo de insectos.
Toda ave no detallada entre las especies prohibidas son consideradas casher (aptas) lo mismo que los peces que posean escamas y aletas.
Finaliza la parasha con la declaracion por parte del Altisimo de que El es Quien elevo a los hijos de Israel de la esclavitud en Egipto; asi como El es Santo tambien ellos deben serlo.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat TZAV Resumen de la Parashá Tzav
A los cohanim les fue otorgado la mitzvá de t´rumat hadeshen, recoger las cenizas de las olot (ofrendas consumidas) diarias. También se les encargó mantener el fuego del altar encendido permanentemente. Aharón, el Cohén Gadol, recibió instrucciones de llevar diariamente una ofrenda de comida en la mañana y otra al anochecer.
También fueron promulgadas otras leyes que especificaban los deberes de los cohanim y las porciones de las ofrendas que debían recibir. Podían comer de las ofrendas de comida, de pecado y de infracción si estaban ritualmente puros, y sólo dentro del atrio del Santuario.
En una impresionante ceremonia llevada a cabo en ese lugar, Aharón y sus hijos fueron instalados en sus cargos por Moshé en presencia de la asamblea. Después de que los cohanim se hubieran bañado, Moshé vistió a Aharón con su ropa distinta y ungió el Tabernáculo y sus elementos (el Arca, la mesa del pan de proposición, los candelabros y el altar del incienso), como así también el altar de la ofrenda quemada y la jofaina y su base (todo lo cual se hallaba en el atrio del Santuario). Luego vertió el aceite de unción sobre la cabeza de Aharón, santificándolo. Finalmente, los demás cohanim fueron vestidos con sus ropas especiales. Moshé llevó luego las ofrendas indicadas. Estos ritos fueron repetidos durante siete días, lapso en el cual Aharón y sus hijos permanecieron en el atrio.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat VAIKRA
Comenzamos esta semana la lectura del tercer libro de la Torá. Esta parashá nos detalla los cinco principales Korbanot (sacrificios) que podían ser ofrecidos por una persona:
1) Olá: ofrenda consumida por el fuego en el mizbéaj (altar). 2) Minjá: lealtad-obsequio. 3) Shelamim: ofrenda de paz. Un medio de expresar agradecimiento a Dios
en ocasiones de regocijo. 4) Jatat: ofrenda por pecado. Una expiación por ciertos pecados cometido
sin intención por un individuo, incluso el Cohen Gadol (Sumo Sacerdote), el rey y el Sanedrín (Suprema Corte) en su totalidad. 4a) Korbán olé veiored: un tipo especial de ofrenda por pecado que varía de acuerdo con la riqueza del pecador.
5) Asham: ofrenda por una culpa. Ofrecida como parte de la penitencia requerida por ciertos actos impropios.
En cada caso el pecador luego de confesar su culpa, debía restaurar primero la propiedad, más un adicional de un quinto de su valor, al verdadero dueño, antes de que pudiera ofrecer el sacrificio y recibir el
perdón divino por su pecado.
El Libro de Vaikrá
Puede dividirse en diversas secciones:
-La primera (caps. 1-7) establece las formalidades relativas a las distintas clases de ofrendas o sacrificios.
-La segunda parte (caps. 8-10) se refiere a la ordenación de los Sacerdotes, y se menciona también las vestimentas Sagradas, expresión física del status tan especial de estos servidores de Hashem.
-La tercera parte (caps. 11-16) trata acerca de los conceptos de pureza e impureza.
-La cuarta parte (caps. 17-25) trata de diversas normas relativas al servicio. Pero lo que sobresale en esta parte son las normas tendientes a darle a la vida un sentido más puro y ético.
-La quinta parte (caps. 26-27) incluye bendiciones y maldiciones, y luego especifica qué cosas están destinadas al dominio de lo divino, o sea al Templo y a los Sacerdotes.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana? Parashat VAIAKHEL - PEKUDEI RESUMEN VAIAKHEL Moises exhorta al pueblo a que cumplan con el Shabat; aun la labor de construccion del Mishkan (Tabernaculo) debe suspenderse para guardar el Shabat. Moises recolecta oro, plata, piedras preciosas, cueros de animales y tejidos para los distintos elementos del Mishkan, asi como tambien incienso y aceite de oliva para la Menora (Candelabro) y para las unciones. Los Principes de cada una de las doce tribus traen piedras preciosas para el pectoral y el efod del Cohen Gadol (Gran Sacerdote) y los Bene Israel realizan tantas contribuciones que Moises comienza a rechazar donaciones. Se diseñan cortinas especiales con dos fundas diferentes para servir como material para el techo y la puerta del Mishkan. Se erigen las paredes del Mishkan. Betzalel construye el Aron Hakodesh (Arca), que contiene las Tablas de la Ley y lo hace de madera cubierto con oro por dentro y por fuera. En la funda del Arca se hacen dos kerubim enfrentadas y con las alas abiertas. La Menora y la mesa con los panes son tambien hechas de oro. Se construyen dos altares, uno pequenio para quemar el incienso, de madera cubierta de oro y otro mas grande para las ofrendas, de madera cubierta de cobre. RESUMEN PARASHA PEKUDEI
Con Pekude finaliza Shemot (Exodo), el segundo libro de la Tora. Finalizadas las diferentes partes, vasijas y ropas del Mishkan (Santuario), Moises hace un recuento y enumeracion completa yprecisa de todas las contribuciones y de todo lo confeccionado. Dios habla con Moises y le dice que el Mishkan debe ser inaugurado el primer dia del primer mes, Nisan.
Cuando el Mishkan queda listo , desciende una Nube como señal de que la Presencia Divina se posa sobre el. Cada vez que la Nube se aleja del Mishkan, los Hijos de Israel van tras ella en su travesia por el desierto. De noche, la Nube es reemplazada por un pilar de fuego.
Parashat ha Shavúa
¿Qué dice la Torá esta semana?
Parashat KI TISá - Sefer Shemot. Dios dijo a Moshé que al censar a los varones mayores de veinte años, éstos debían pagar cada uno medio “shekel hakodesh” de plata, que sería ofrenda para Él. El dinero así recaudado, sería destinado para sufragar el servicio del Tabernáculo. Se ordenó también hacer un pilón (receptáculo) de cobre para ser utilizado por Aharón y sus hijos para el lavado de manos y pies. Debía estar ubicada en el atrio, a la entrada al Santuario.
Dios eligió a Betzalel, de la tribu de Yehudá y a Oholiav de la tribu de Dan, quienes eran artesanos, para que supervisaran la construcción del Mishkán. Recordó que todos debían observar el Shabat y así el pueblo cesó de trabajar durante ese día.
Moshé estuvo en el monte Sinaí durante cuarenta días y cuarenta noches, y el pueblo ante el temor de que no regresara, demandó a Aharón la construcción de un objeto para adorar y, así inducido fundió oro de joyas y construyó un becerro. Los hebreos llevaron ante el becerro ofrendas, cantaron y danzaron.
Todo esto despertó la ira Dios y ordenó a Moshé descender, y por motivo de la corrupción del pueblo, lo destruiría. Moshé le rogó que tuviera compasión sobre ellos y que les diera una nueva oportunidad. Dios oyó los pedidos de Moshé y aceptó apiadarse de ellos.
Moshé descendió con las dos Tablas de la Ley grabadas por el Eterno, y oyó el griterío del pueblo y al ver el becerro y las danzas, arrojó las tablas al suelo. Destruyó el becerro de oro, echándolo al fuego.
Moshé pidió a quienes quisieran seguirle, a reunirse a su alrededor, siendo los primeros en acudir la tribu de Leví. Por orden de Moshé, los levitas mataron a trescientos jefes revoltosos. Moshé rogó al Eterno perdonara al pueblo y que no lo destruya y la respuesta fue que sólo castigaría a quienes pecaron intencionalmente.Moshé ascendió nuevamente al monte con dos nuevas tablas, según lo ordenado Dios descendió en una nube y renovó Su pacto con el pueblo, y repitió los mandamientos.
Nuevamente Moshé estuvo en la montaña durante cuarenta días y cuarenta noches, sin comer ni beber, escribió sobre las tablas los Diez Principios y luego descendió. Su rostro brillaba por el resplandor Divino.
Comunicó las palabras del Eterno, a su hermano Aharón, a los ancianos y a toda la asamblea. Luego Moshé se cubrió el rostro con un velo, que sólo se quitaba cuando se encontraba frente al Todopoderoso, o cuando transmitía las palabras de Él al pueblo.
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