Bar&Bat Mitzvá2018-08-15T14:01:16+00:00

BAR / BAT MITZVÁ

EL JUDAÍSMO NO ES SÓLO UNA RELIGIÓN QUE SE PRACTICA EN EL TEMPLO, ES FUNDAMENTALMENTE UNA IDENTIDAD QUE SE EJERCE EN TODO MOMENTO Y EN TODO LUGAR. SOY JUDÍO COMO SOY VARÓN O MUJER… SIEMPRE!.

El Ser Judío es una forma de vida que expresa principios y valores (No todos los judíos acordamos con todas las costumbres que integran esa forma de vida, o su importancia relativa, ni con las interpretaciones de los principios y valores – eso es nuestro pluralismo y debate interno).

En PARDES entendemos que el Judaísmo es una identidad y al estudiar su lengua, su historia, sus oraciones y costumbres, los jóvenes podrán participar activamente de esta identidad.

Nosotros -como nuestros antepasados- reconocemos el valor fundamental que tienen las ceremonias como modo de destacar nuestra conciencia de las diferentes etapas en el ciclo de la vida.

La pubertad es la etapa en la que despiertan en el joven todas las cualidades físicas, intelectuales y emocionales que desarrolladas lo llevaran a la adultez. Por eso la edad de doce años para la niña y trece años para el joven, constituyen un criterio general que cada familia deberá adecuar a sus condiciones particulares.

Para que el Bar-Mitzva o Bat-Mitzva sea una celebración cargada de significado, los chicos y la familia deben prepararse, tomando en cuenta los cambios físicos, emocionales y psicológicos del púber.

Tradicionalmente se tomaba el primer Shabat posterior al cumpleaños de trece años para el varón y de doce años para la nena, según el calendario hebreo, para lo cual se busca la fecha del nacimiento en dicho calendario. (*). Si aún no conocen esa fecha, en la Sinagoga están los calendarios para consultar.

Bar-Mitzva o Bat-Mitzva no es un evento privado, todo lo contrario: es asumir públicamente la condición de judío, miembro activo y responsable de la comunidad, por eso se celebra en la Sinagoga y durante la celebración comunitaria de Shabat.

En PARDES también nos ocupamos de ayudar a la preparación de los chicos para vivir el Bar Mitzva o el Bat Mitzva. Nuestro criterio es que la preparación consiste en:

• La reflexión acerca de los sentidos y los valores de la vida desde la perspectiva del judaísmo.

• El estudio de aspectos de la historia y la tradición judía.

• La preparación para la ceremonia.

PARDES no es una escuela, por eso no hay “lecciones”, ni “pruebas”, ni “notas”. Una vez a la semana los chicos se encuentran con el Rabino para charlar, pensar y practicar. Los encuentros son en pequeños grupos o individuales. El aprovechamiento integral de la experiencia depende en gran medida de la asistencia regular y la participación activa de los chicos en los Servicios Religiosos, especialmente los Sábados a la mañana cuando estudiamos y discutimos los temas de la Torá.

El Judaísmo se “practica”, nadie se conformaría con una explicación teórica para aprender a ejecutar un instrumento musical o un deporte. Para aprender tenis debemos tomar una raqueta y una pelota, para aprender judaísmo debemos venir a la Sinagoga

El Bar Mitzva y el Bat Mitzva no es una ceremonia particular de la familia; se celebra en el marco del servicio religioso de la Comunidad. Para acompañar adecuadamente a los chicos, entendemos que los papás también deben aprovechar ésta oportunidad para enriquecerse ellos mismos. Esperamos que puedan acompañar a los chicos en los Servicios Religiosos y las actividades complementarias que se realicen.

Al elegir la fecha deben tomar en cuenta que en la semana de Pesaj, la fiesta debería ser “Kasher le Pesaj”, es decir, no se debe servir tortas ni alimentos preparados con harina leudada. Igualmente tomar en cuenta que las tres semanas que van del 17 de Tamuz hasta 9 de Av (generalmente entre fin de julio y principios de agosto), son de acuerdo a nuestra tradición fechas de duelo nacional y no debe haber banquetes ni bailes.

Todo lo que se sirve en la Sinagoga para comer y brindar debe cumplir con los principios de las reglas de los alimentos Kasher. Para simplificar, en PARDES permitimos solamente alimentos que no contengan nada de carne, fiambre o mariscos. Solamente se puede servir alimentos “Jalabí” (lácteos) o “Parve” (neutros: frutas, verduras, huevos, peces de escama y aleta tales como atún, sardinas, salmon, etc.).

(*) (El calendario hebreo es diferente al calendario gregoriano que usamos todos los días. El calendario gregoriano es determinado según el ciclo del sol; mientras que el calendario hebreo se determina según los ciclos de la luna y el sol combinadamente)

EL BAR MITZVA EN LAS FUENTES:

El Talmud cuenta que en la época del segundo Templo (520 antes de la e.c. hasta el 70 d.c.) había una costumbre que los sabios bendecían a los niños que habían llegado a la edad de 13 años y se disponían a ayunar en Yom Kipur.

El Midrash atribuye a Abraham la edad de 13 años, cuando escuchó la voz de D’-s y abandonó la casa de sus padres. También un Midrash, establece que a la edad de 13 años ocurrió la pelea entre Yacov y Esau. Yacov se dirigió al estudio de la Torá y llegó a ser conocido como Israel, y Esau se dirigió hacia la idolatría. El versículo referido a Shimón y Leví, en Génesis cap. 34, versículo 25, se entiende que el título hombre atribuido a Leví se refiere a haber alcanzado la edad de 13 años.

Pirkei Avot dice: a los 5 años comienza el estudio de la Torá, a los 10 el estudio de la Mishná, y a los 13 el cumplimiento de los preceptos. (Cap. V, Mishná 24). En la Mishná (primera parte del Talmud) está escrito que el chico a los 13 años, y la niña a los 12 años, no solo alcanza la pubertad, también el Ietzer Hatov – la conciencia del bien (es decir la capacidad espiritual).

El Talmud considera que a partir de los 13 años estamos obligados a cumplir con los mandamientos, y somos responsables por nuestras acciones. Eleazar Ben Shimón, un maestro del siglo II, enseñaba que un padre es responsable por los actos de su hijo, hasta los 13 años.

La ceremonia de Bar-Mitzva, subiendo a la Torá como una demostración pública del nuevo rol del joven como miembro de la comunidad, se conoce recién desde el final de la Edad Media.

En Europa Oriental, había una celebración especial la primera vez que se ponía los Tefilim y en Europa occidental se gestó la costumbre de llamar al Bar Mitzva a leer el Maftir en el Shabat más próximo a su cumpleaños de 13 años.

Existen registros de que los marranos de España y Portugal revelaban el origen judío a los jóvenes a los trece años, porque a esa edad se consideraba posible confiar en su discreción.

QUE QUIERE DECIR SER BAR MITZVA?

Comenzás a ser Bar Mitzva el día que cumplís 13 años (de acuerdo al calendario judío). Como empezás a ser adulto, también empezás a formar parte del pueblo judío de una manera distinta.

Un nene es judío porque su familia es judía, ahora ya no sos un nene y por lo tanto sos judío por vos mismo, con las mismas responsabilidades y los mismos privilegios que todos los judíos adultos, desde ese momento serás considerado un hombre.

Es bueno que sepas que ser adulto es una tarea que ocupa toda la vida, permanentemente estamos creciendo en sabiduría y sensibilidad. Ser adulto no es un “título” que obtenemos, nadie se recibe de adulto para siempre. La adultez, es una etapa de la vida que se inicia cuando termina la infancia y se continúa hasta el fin de la vida. Esto quiere decir que ahora empezás a ser adulto, porque ya están en vos todas las cualidades de los adultos, pero tenés que desarrollarlas y madurarlas.

La pubertad es como un nuevo nacimiento, un nacimiento a la sociedad, a los pensamientos profundos, a los sentimientos complejos, el Bar Mitzva es celebrar este nuevo nacimiento.

No es un cumpleaños más. Es un acontecimiento en el que sos el centro, pero va más allá de tu familia, incluye a tu Comunidad y a tu pueblo. Por eso el Bar Mitzva se celebra en público, en la Sinagoga. Toda la historia del pueblo judío atraviesa por tu hogar en éste momento de tu vida.

Para ayudarte a vos y a tu familia en éste proceso y darte elementos que te ayuden a recorrer ésta nueva etapa de tu vida, te proponemos el Talmud Torá, para aprender, pensar y repensar.

El judaísmo es la sabiduría acumulada por cientos de generaciones, que aceptaron el desafío de vivir comprometidamente, estudiar e investigar cuáles son los sentidos valiosos para la vida.

El Judaísmo te está esperando para ayudarte a hacer tu propia vida, tu propia experiencia y tu propio aporte a nuestra milenaria historia y a la existencia toda.

La ceremonia es el modo en que celebramos el comienzo de ésta nueva etapa de tu vida, y el final de un proceso de aprendizaje y de identificación con el judaísmo.

Esperamos que puedas enriquecer tu conocimiento, profundizar en el pensamiento crítico de los valores, en tanto que al llegar el día de la celebración, puedas pararte delante de la Torá, tu familia, amigos y toda la comunidad y decir con seguridad y orgullo: SOY JUDÍO.

QUE QUIERE DECIR SER BAT MITZVA?

Quiere decir que todos: vos, tus papas, tu familia, tus maestros, tus amigos, TODOS!, sabemos que estás en una nueva etapa de tu vida. Una etapa en la que tu cuerpo cambia, tu forma de pensar cambia, tu capacidad para entender y para sentir cambian.

Porque ahora sos capaz de pensar, sentir y elegir por vos misma; porque ahora sos capaz de hacerte responsable de tus opiniones, de tus emociones y de tus decisiones, te consideramos igual a los adultos.

Bat Mitzva es la forma judía de decir mujer. Comenzás a ser Bat Mitzva el día siguiente que cumplís 12 años (de acuerdo al calendario judío). Es decir en el primer día de los trece años.

Como empezás a ser adulta, también empezás a formar parte del pueblo judío de una manera distinta. Una nena es judía porque su familia es judía, ahora ya no sos una nena y por lo tanto sos judía por vos misma, con las mismas responsabilidades y los mismos privilegios que todos los judíos adultos.

Es bueno que sepas que ser adulto es una tarea que ocupa toda la vida, permanentemente estamos creciendo en sabiduría y sensibilidad. Ser adulto no es un “título” que obtenemos, nadie se recibe de adulto para siempre. La adultez, es una etapa de la vida que se inicia cuando termina la infancia y se continúa hasta el fin de la vida. Esto quiere decir que ahora empezás a ser adulta, porque ya están en vos todas las cualidades de los adultos, pero tenes que desarrollarlas y madurarlas.

Para ayudarte a vos y a tu familia en éste proceso y darte elementos que te ayuden a recorrer ésta nueva etapa de tu vida, te proponemos el Talmud Torá, para aprender, pensar y repensar.

El judaísmo es la sabiduría acumulada por cientos de generaciones, que aceptaron el desafío de vivir comprometidamente, estudiar e investigar cuáles son los sentidos valiosos para la vida.

El Judaísmo te está esperando para ayudarte a hacer tu propia vida, tu propia experiencia y tu propio aporte a nuestra milenaria historia y a la existencia toda.

La ceremonia es el modo en que celebramos el comienzo de ésta nueva etapa de tu vida, y el final de un proceso de aprendizaje y de identificación con el judaísmo.

Esperamos que puedas enriquecer tu conocimiento, profundizar en el pensamiento crítico de los valores, en tanto que al llegar el día de la celebración, puedas pararte delante de la Torá, tu familia, amigos y toda la comunidad y decir con seguridad y orgullo: SOY JUDÍA.

CUANTO CUESTA?

La Fundación Pardés ha sido creada para servir a todos los que requieran de sus servicios para practicar la tradición judía. En este espíritu es que, procuramos que no se confundan los objetivos espirituales y religiosos con los valores económicos materiales que toda actividad humana demanda.

En PARDES ningún servicio religioso está asociado a precio o arancel alguno.

La celebración de un Bar Mitzva o Bat Mitzva debe cumplir con normas tradicionales cuya observancia demanda ínfimos gastos. Sin embargo revestir ese momento de solemnidad y belleza implica diversos gastos: fotocopias para seguir la lectura de la Tora, carpetas para rezar, kipot, etc. en cantidades suficientes para todos los invitados; personal de maestranza que ordene silla, limpie, baños, etc.

Esperamos que cada familia pueda pagar los costos correspondientes. Asimismo a fin de contribuir con el sostén general de la institución esperamos que cada familia efectúe una donación cuyo monto determinarán voluntariamente. Consideramos que un criterio razonable y bíblico para determinar esa contribución es calcular el 10% de todo lo dispuesto para los festejos. Esta contribución es destinada al sostén de todas las actividades de la Fundación entre las cuales se encuentra el fondo “Guemilut Jasadim”- que subvenciona a las familias que tienen dificultad para abonar los gastos de la celebración.